Sunday, June 21, 2015

FUE VIOLADA E INTENTÓ ABORTAR:"¡ESTOY TAN CONTENTA DE HABERTE TENIDO!"
por Rebecca Kiessling




El mejor regalo que me hicieron en mi 44 cumpleaños fueron las palabras emocionadas de mi madre biológica: "¡Estoy tan contenta de haberte tenido!". Veinticinco años después de conocernos y de que me confesara que se había planteado abortarme en dos ocasiones en centros ilegales, después de ser  forzada y violada salvajemente por mi padre biológico a punta de cuchillo.


Aquel día tuvo para mí un sabor agridulce ya que me llamó para felicitarme y también para que supiera que mi abuela Nina había fallecido temprano aquella mañana. Yo nací el día del aniversario de boda de mis abuelos y ella moría el día de mi cumpleaños. Hablamos un buen rato por teléfono y, poco antes de colgar, repitió mi nombre varias veces como si tuviese que decirme algo muy importante: "¡Estoy tan contenta de haberte tenido!".


Aquellas palabras me sorprendieron. Mi madre siempre se había reafirmado en que me habría abortado si el aborto hubiese sido legal. De hecho, lo intentó en dos fallidas ocasiones. Es más, defendió su postura durante seis años hasta que una sobrina mía se quedó embarazada sin planearlo del que sería bisnieto de mi madre biológica. De repente, parecía que todos sus planteamientos habían dado la vuelta. Se dio cuenta de lo importante que era la vida y sintió que estaba en deuda conmigo y que me lo tenía que decir.


En estos últimos años mi madre ha contado su historia en varias entrevistas- en la revista Glamour-y en programas de televisión como Extra y siempre ha explicado al entrevistador que está orgullosísima de haberme tenido. " Estoy feliz porque, ahora, tengo una hija maravillosa que brilla como el sol". Para mí oír esas palabras es como una bendición. Me apoya mucho en todos mis actos pro vida e incluso me acompaña y defiende fervorosamente la vida y explica lo contenta que está por haberme tenido. Pero, en ese mi 44 cumpleaños, tuve el gran privilegio de que me hiciera esa confesión a mí personalmente y fue el mejor regalo que he recibido en mi vida y recibiré, bueno, ¡después del regalo de haber nacido y de tener la oportunidad de celebrarlo!


Hay mucha gente que piensa que yo debo de ser la peor cosa que le ha pasado a mi madre en la vida -no tanto mi persona como la violación y el embarazo resultante- y creen que soy un recordatorio terrible de ese día pero no es así. El día en que falleció su madre fui un consuelo para su entristecido corazón y un punto dónde asirse para conversar y contar sus penas. Por lo menos tiene una hijita con quien hablar y a quién contar  sus sentimientos y pienso en tantos millones de mujeres que no tienen esa gran suerte porque han abortado y lo lamento por ellas.


La gente me pregunta con mucha frecuencia si no es duro para mí narrar una y otra vez mi historia  de sufrimiento y si no hubiese preferido ignorar la verdad sobre mi concepción y que estuve a punto de acabar en las manos de unos abortistas y yo les respondo: "¡En absoluto!". Es mi vida, mi historia y Dios se está valiendo de ella para hacer cosas grandes. Muchas veces hablo con personas encantadoras, incluso pro vida pero que están a favor de la excepción en caso de violación y, con mi historia,  les ayudo a ver las cosas de otra manera y les abro la mente y el corazón. También me relaciono con personas a las que mi testimonio les ha hecho percibir la vida con otra dimensión y que me obsequian con frases del tipo: " ¡Cuánto me alegro de que hubieras nacido". A veces me avergüenza un poco porque sé que no todo el mundo recibe estos bellos cumplidos. Por eso, tengo la costumbre, siempre que felicito a alguien por su cumpleaños, de decirles: "Cuánto me alegro de que nacieras". Y lo cierto es que te lo agradecen y se conmueven y te responden: "Muchas gracias. Nadie nunca me ha dicho una cosa semejante".


Deberíamos adoptar el hábito de felicitarnos así unos a otros porque esto es lo que supone, precisamente, celebrar el cumpleaños: celebrar que hemos nacido. Somos únicos, irrepetibles y creados todos por Dios para una misión en la vida. Y estamos todos llamados a ser bendecidos por Él, sin importar las circunstancias de nuestra concepción.


Si tienes hijos, no dudes en decirles muchas veces lo contento que estás por haberlos tenido-no por haberlos planeado- y por haberles dado la oportunidad de que descubran que hay algo grande previsto para cada una de sus vidas, independientemente de las intenciones personales.


Rebecca Kiessling es conferenciante pro vida internacional, abogada, esposa, madre de cinco hijos y fundadora  y presidenta del movimiento "Save the one".

Carta que escribió Joann a su hija Rebecca cuando se vieron por primera vez.

My Dearest Rebecca,
Hoping by now that the shock of finding out all the details of your birth is forgotten. For that was not reason enough of having to give something up as beautiful as you were. Nothing as precious as a baby. Mostly when you carry one nine months and you go through the birth feeling no one loves you, but you were so perfect and pretty. All these years I had nothing of you, no picture, nothing even saying you were part of me. Just the memory of carrying a baby that I hoped one day would try to find her real mother as I wanted to know my baby. I always loved you in my heart. You were always with me in my thoughts, mostly in July.
. . . .
It seems like a lifetime I know. When I was sick two years ago I thought I would never get to know my little girl.. . . .
Would you please see if you could get me a copy of the letter you sent to the Oakland County Judge? It made me cry. Also I would like copies of your poems.
These are things I would like to read.
. . . .
Its been a long three weeks. Looking forward to our meeting. I didn’t know how to express my inner feelings. IT’S SO GREAT — BIG BEAUTIFUL — ITS ALWAYS BEEN MY DREAM. I AM SO HAPPY I AM CRYING.
A love that ate at me
for nineteen years,
my daughter at last.

With love,
your Mom,Joann


Mi querida Rebecca,
Espero que el shock que supuso haber conocido los detalles de tu nacimiento ya haya desaparecido. Porque ese no fue motivo suficiente para entregarte en adopción, cuando pienso lo bonita que eras. Nada tan precioso como mi niña. Lo más duro fue haberte llevado nueve meses en mi seno y afrontar el parto pensando que nadie me quería, pero tú eras tan perfecta y preciosa.
Todos esos años no tuve nada tuyo, una fotografía, nada que me recordara que tú eras parte de mí. Sólo tenía el recuerdo de haber concebido un bebé, esperando que un día trataría de buscar a su verdadera madre, tanto como yo quería conocer a mi hija. Siempre te llevé en mi corazón. Siempre estuviste en mis pensamientos, especialmente en Julio.
...
Parece toda una eternidad, lo sé. Cuando enfermé dos años atrás pensé que ya nunca más habría de conocer a mi preciosa hijita.
...
¿Podrías conseguirme una copia de la carta que enviaste al juez del condado de Oakland? Me hizo llorar. También me encantaría disponer de copias de tus poesías. Son cosas que me encantaría leer.
...
Han sido tres semanas largas. Esperando nuestro encuentro con ganas. No supe cómo expresar mis más íntimos sentimientos. ES ALGO GRANDE -PRECIOSO- SIEMPRE HA SIDO MI SUEÑO. ESTOY TAN FELIZ QUE LLORO.
Un amor que me consumía desde hacía 19 años, mi hija al fin. Con amor,
tu madre, Joann

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