Sunday, May 19, 2019

Cada vida es valiosa y ordenada por Dios


Tami A. Thomas

Me han preguntado varias veces cuál es mi opinión sobre la prohibición del aborto en Alabama. Probablemente mi respuesta no va a hacer que mucha gente se sienta feliz o cómoda (está bien porque no estoy en este mundo para complacer a la gente).


Lo positivo: ésta es una gran victoria para la comunidad provida y para los bebés. Creo que la vida comienza en la concepción y cada vida es valiosa y ordenada por Dios. Él puede sacar belleza de la más fea de las situaciones. Conozco a muchas mujeres que fueron concebidas en violación, tuvieron bebés como resultado de una violación, o que fueron abortadas y sobrevivieron. Estos seres humanos son increíbles y el mundo es un lugar mejor con ellos.

Lo negativo: no habrá un gran aumento en el número de personas que se inscriben para ser padres de crianza temporal. No habrá más personas que se ofrezcan como voluntarios en su centro local de embarazos de crisis. La iglesia y los cristianos continuarán haciendo un trabajo pobre para apoyar a las mujeres necesitadas.

Espero que aquellos de nosotros que estamos contentos con esta ley tengamos planes de intensificarnos y hacer más. Encuentre una madre soltera y esté disponible para cuidar niños, comprar pañales, comestibles, llevarle una comida... Dale a tu centro local de crisis tiempo y dinero; inscríbete para acoger, adoptar o apoyar a alguien que está necesitado. Si todos hiciéramos algo pequeño en lugar de unos pocos intentando hacerlo todo, podríamos incendiar este mundo.

"Los pensamientos y las oraciones" son importantes, pero hay que implicarse más. Dios nunca quiso que solo nos sentáramos y oráramos. Él nos dio cuerpos para ser hacedores. ¡Levántate y hazlo!

Después de ser violada, mi hijo fue mi arcoiris, él era la luz al final del túnel



Por Desere Olson



Nos conocimos cuando tenía 16 años. Acababa de regresar a casa desde el campamento militar y era amigo de una chica a la que yo conocía de toda la vida.

Nos quedamos despiertos hasta tarde y pasamos toda la noche hablando sobre nuestras historias de vida e incluso observamos el amanecer. Joven e ingenua, me enamoré instantáneamente y nos convertimos en pareja en dos días. Durante los siguientes meses, fue muy respetuoso y sentí que podía confiar en él para cualquier cosa. Ni siquiera puedo recordar por qué, pero terminé rompiendo con él después de estar juntos durante unos dos meses. No tuvimos contacto después de eso y, honestamente, dejé de pensar en él.


Dos años más tarde, estaba con mi amiga cuando recibió una llamada telefónica. Ella se emocionó mucho y colgó con una enorme sonrisa en su rostro. Uno de sus mejores amigos estaba en la ciudad y quería verla así que se dirigía a su apartamento. Unos 20 minutos más tarde, recibió un mensaje de texto que le decía que se encontrara con él abajo. Cuando llegamos allí, quedé en shock, me quedé sin palabras y sentí lo mismo que la noche que nos conocimos. Mi estómago estaba tan lleno de aleteos de mariposas que pensé que iba a desmayarme. Me sonrió y me abrazó. Luché contra las lágrimas y mis rodillas casi se doblaron.

Cuando se iba a ir a su casa me pidió que lo acompañara. No pude decir que no, y esa noche tuvimos relaciones sexuales.

Así que este novio perdido hace mucho tiempo volvió a ser mi pareja. Estaba tan feliz, estaba sonriente y en una nube todo el día. Me mudé a su casa casi al instante. Al principio era como en los viejos tiempos. Pronto descubrí que él era el chico del que estaba locamente enamorada.


 Teníamos fiesta todas las noches, él siempre estaba bebiendo, y me di cuenta de que era un alcohólico. De hecho, me enteré de que la noche en que regresó a mi vida fue en realidad el día en que salió de rehabilitación y era un adicto a la cocaína. Era tan agresivo cuando bebía que me asustaba. No sé por qué, pero durante las fiestas él se iba al bar que estaba justo al lado de donde vivíamos.

Finalmente, después de aproximadamente un mes, me enojé con todo esto porque nunca pasaba una noche a solas con él, así que se lo reproché e instantáneamente su rostro se distorsionó y me golpeó.

Se disculpó, pero me dijo que no debería haber sido tan agresiva con él y que debería haberle abordado de una manera más respetuosa así que le dije que sería más amable la próxima vez que algo me molestara.

Éramos felices…  Bueno, pensé que éramos felices. Me convertí en una gran bebedora de whisky, lo bebía directamente de la botella. Él me compró mi propia botella cuando fuimos a la fiesta de un amigo. Él les decía a todos lo increíble que era su mujer, y me estaba incitando a que me bebiera la botella entera. Así que, para hacerlo feliz, lo hice y me desmayé.

Cuando me desperté, mi "alma gemela" estaba besándose con otra mujer en el sofá, no fue una noche divertida para mí. Después de eso, nunca fue respetuoso ni amable. Siempre fue rudo, todo fue mal, nuestras peleas, sexo, sesiones de entrenamiento… Todo fue doloroso.

Intenté pedir ayuda, pero nadie me escuchó. Así que me convencí de que tenía que dejar de ser tan dura con él. En el aniversario de nuestros tres meses me propuso matrimonio. En ese momento, estaba tan feliz y por supuesto, ¡dije que sí! Esa misma noche, decidimos que queríamos empezar a tratar de tener un bebé.

Él era un alcohólico y yo estaba tomando medicamentos para hacer frente a mi depresión. Los dos éramos también fumadores. Intentamos todas las noches tener un bebé, pero cuando me vino la regla, él me golpeó y me dijo que era culpa mía y que estaba eliminando la posibilidad de ser padre. Me dio una patada en el estómago y dijo que, si no me quedaba embarazada, habría consecuencias. Terminé aún más deprimida.

Una noche tuvimos una gran pelea: Se llamó a la policía, se cerró la fiesta, se despachó a todos, no se arrestó a nadie. Durmió en el dormitorio con la puerta cerrada, mientras yo dormía en el sofá. Podía oírlo roncar mientras yo estaba allí llorando hasta las 3:00 de la mañana.

Aproximadamente a las 6 am de la mañana siguiente, después de que sólo había dormido unas tres horas, salió de la habitación y me levantó del sofá. Le dije que me bajara, pero él me ignoró y me llevó al dormitorio y cerró la puerta.

Me clavó en la cama, sujetándome por mis muñecas. Le dije que me estaba lastimando, pero él me dijo que me callara. Dijo que quería una familia y que sería padre. Estaba llorando y rogándole que no hiciera esto. "Éste no eres tú", le dije a él entre sollozos. Dijo que quería hacerle el amor a su esposa. Estaba tan asustada y me dolió.

Esta no fue la primera vez que sentí este dolor. Lo sentí a los 13 años cuando me violaron, pero esto era diferente. Éste era mi futuro esposo, el padre de mis futuros hijos. ¿Cómo puede ser esto amor? ¿Iba a ser éste mi futuro? ¿Esto iba a ser la vida matrimonial? Esto no era amor.

Estaba llorando y le rogaba todo el tiempo que se detuviera, que me dolía. Me dijo que dejara de ser tan dramática, que iba a hacer que los vecinos pensaran que algo malo estaba pasando. Cuando finalmente terminó, lo que sólo duró unos 20 minutos, aunque pareció una eternidad, me besó y se levantó. Cuando él se paró frente a la puerta, me acurruqué en la esquina contra la pared. Él sonrió, me dio mi ropa y me dijo que le encantaba cuando yo gritaba. Me sentí enferma.

Me vestí y le pedí que por favor me dejara ir. Se apartó del camino y salí corriendo del apartamento. Comencé a caminar, no iba a ninguna parte, solo caminaba. Pensé en el suicidio todo el día.

Llamé a nuestra amiga común llorando, diciéndole que me lastimó, que le tenía miedo y que ya no podía más. Ella me recogió y se dirigió a su apartamento. Le grité, pero ella me dijo que él sabía que la pelea era culpa suya y que quería disculparse. Salí del auto y me fui. Cuando me estaba yendo, la oí gritar que yo era una reina del drama y que él solo quería hacer lo correcto.

Caminé hasta la casa de mi tía y le envié un mensaje de texto diciendo que habíamos terminado. Llamó, pero me negué a contestar. Durante aproximadamente un mes, me estuvo siguiendo.

Un día, me desperté con calambres horribles, así que pensé que mi período estaba empezando. Una semana después, comencé a vomitar por el olor de unos huevos y mi periodo aún no había llegado. Mi tía me llevó a hacerme una prueba de embarazo. El resultado me rompió: estaba embarazada. ¿Embarazada? ¿Cómo podría estar embarazada? ¿De su bebé? ¿Qué me iba a pasar? Pero el aborto nunca fue una consideración para mí. Siempre supe que el aborto estaba mal.

Decidí que no podía contarle a nadie lo que pasó. Después de todo, esto es lo que queríamos, juntos, ¿verdad? Probablemente fue algo bueno no decírselo a nadie, porque nunca tuve que soportar que me sugirieran  abortar a mi hijo porque había sido concebido en una violación. Cuando finalmente reuní la fuerza para decirle que estaba embarazada, él no me creyó. Bromeaba con la gente que no era su bebé, que probablemente lo engañé.

Mi embarazo fue muy difícil. Me pusieron en reposo en cama después de haber estado en trabajo de parto prematuro varias veces. Ni siquiera podía ducharme.

Entré en labor de parto el 16 de julio de 2009 a las 35 semanas. Fui al hospital regular en la ciudad a la que solía ir, pero me rechazaron diciendo que no estaba de parto. Después de sentarme en casa durante horas, mi madre me llevó a otro hospital a 30 minutos de distancia. Confirmaron que estaba de parto, pero que necesitaba ir a casa y ayudar a mi cuerpo a progresar. A las 5 am de la mañana del 17 de julio, después de no dormir, desperté a mi madre y le dije que era hora de entrar. Fue un trabajo de parto muy largo. Su cabeza se atascó, por lo que necesitaron fórceps y cortarme para sacarlo.

Después de horas de trabajo, escuché el sonido más hermoso que he escuchado en mi vida: el grito de una vida nueva. Cuando lo pusieron en mis brazos, lloré y lo sostuve cerca. Le dije que lo amaba, que él era mi héroe y le dije: "Gracias". Con lágrimas, le sonreí a este pequeño humano en mis brazos porque tenía una razón para vivir. Él me salvó la vida. Nunca más necesité los medicamentos. Sabía que mi hijo me necesitaba, así que tuve que quedarme en esta tierra.

Su padre biológico lo vio un par de veces después de que naciera, y luego me llevó a juicio para luchar por la custodia completa. Cuando perdió, nunca volvió a comunicarse, y después de un año sin contacto y sin manutención, sus derechos parentales fueron cancelados.

Unos 11 meses después de que naciera mi hijo, comencé a salir con un chico y, unos años más tarde, nos casamos y mi esposo adoptó a mi hijo. Sé que muchas personas usan la violación como una razón para abortar, pero creo firmemente en castigar a los violadores, no a los bebés. Después de ser violada, mi hijo fue mi arcoiris, él era la luz al final del túnel, era la manera de Dios de decirme que mi historia no ha terminado.


BIO: Desere Olson está casada, es ama de casa, tiene cuatro hijos y ahora bloguera pro-vida para Salvar el 1. Puedes seguirla en Twitter: @OlsonDesere

Saturday, May 11, 2019

Hace 39 años, me dejaron ser



Milagros Pedretti


Nací hace 39 años en Esquel. Hoy es mi cumpleaños y como regalo quiero pedirte que me leas, pienses y sientas.

Soy hija de una "niña-madre". Mi mamá quedó embarazada con 13 años. Me tuvo a los 14 años. Soy hija de una madre abusada. Soy hija de un padre abusador. Nieta de un abuelo abusador. Nieta de una abuela alcohólica y maltratadora. Soy todo eso, pero no soy abusadora, ni alcohólica, ni maltratadora.

Con su marido y sus hijos

No fui deseada, pero aún así, sopló el aliento de vida en mí. Soy, aunque mi mamá no quiso que fuera. Soy, porque alguien llamado Silvia, veló por mí. No la conozco, no sé quién es. No sé si vive. Pero le estaré eternamente agradecida por cuidarme y ser mi Ángel Guardián.

Silvia, ayudó a mi mamá a tomar otra decisión que no fuera la de matarme. Y así fue que nací y luego me dieron en adopción. Ése es otro capítulo, que no es necesario contar y les aseguro que tengo hermosos padres y hermanos.

Soy Milagros. Soy hija. Soy Madre. Soy Esposa. Soy Hermana. Soy Sobrina. Soy Prima. Soy Madrina. Soy Ahijada. Soy Tía. Soy Amiga. Soy compañera. Soy Profesora de Educación Física. Soy Huertera. Soy Cocinera. Soy Música. Soy Montañista. Soy porque alguien veló por mí.


Soy la que te acompañó. Soy la que te cocinó el locro más rico del mundo. Soy la que cantó en tu casamiento, en aquel fogón y en esa noche de guitarreada. Soy la que te hizo descubrir lo hermosa que es la montaña. Soy la que te acompañó en tu enfermedad. Soy la que te hizo reír. Soy la que te enseñó a armar una carpa, a hacer un nudo, a caminar en zigzag. Soy la que estuvo cuando nació tu hijo, soy la que cuida a tu hijo cuando no tenés con quién dejarlo. Soy Mili. Soy "La Negra". Soy "La Pocha". Soy "Milagritos". Soy "La Chubuta".

Y porque alguien veló por mi vida, SOY.

Ahora quiero preguntarte…
¿Te hubiese dado lo mismo que no esté en tu casamiento? ¿Que no cantara en el Bautismo de tu hijo? ¿Te hubiese dado lo mismo, no tener mi amistad, no tener momentos de carcajadas y noches de charlas nostálgicas? ¿Te hubiese dado lo mismo caminar sin mí en la montaña? ¿Te daría lo mismo no pasar el 25 de mayo a comerte un locrito? ¿Sería lo mismo para vos no haberme conocido, no parar en mi casa, no sentarte a mi mesa y charlar hasta quedarnos sin voz? ¿Te hubiese dado lo mismo no compartir cumpleaños, peñas, peregrinaciones, caminatas, trabajos, salidas, la partida de tus viejos?


Claro que no… porque ocupo un lugar en tu vida. No sé si grande o pequeño, pero ahí estoy. Estoy en tu vida, porque me dejaron estar.

Mi vida vale lo mismo que la tuya. El aborto no termina con una vida de 7, 12, 20 semanas. El aborto se encarga de interrumpir una larga vida y modificar la tuya.

Cuando te manifiestes a favor del aborto, lo apoyes y lo aconsejes, sabe que alguien va a dejar de hacerte reír, de acompañarte, de cocinarte, de darte un lugar en el colectivo, de llevarte a la montaña, de cuidar a tu hijo, de ser profesor, de cantar a tu lado, de cebarte un mate, de darte un abrazo, de rezar por vos, de darte trabajo, de curarte. Deeeee…

Y al final del día, vas a descubrir que el abusador, el alcohólico y el golpeador sigue de pie, mientras que, los que son inocentes de esa situación, terminan en la basura.

En el día de mi cumple, quiero pedirte que dejes ser.

Pone toda tu fuerza en luchar para que tengamos una ley de adopción segura, rápida, consciente y amorosa.

El aborto no mete al violador, ni al abusador preso. El aborto no practica la igualdad de género. El aborto no es inclusivo. No soluciona la pobreza.

Embarazada de Toribio, su cuarto hijo

El aborto jamás te va a liberar, sencillamente porque ya somos. Y aunque nos maten y nos descarten, ya dejamos huella. Ningún abuso, ningún golpe, ninguna pobreza me hizo menos persona.  Soy y somos personas, igual que vos.

Y doy gracias a Dios porque puedo compartir mi vida con vos.

En el Bautismo de su hijo Toribio*

Milagros Pedretti está casada y es madre de cuatro hijos. Vive en San Carlos de Bariloche, Argentina. Escribió este testimonio el día de su 39º cumpleaños para celebrar la vida, su vida, y que su historia pueda ayudar a otras personas que se encuentren en una situación parecida.

*Toribio no tenía chances de llegar a término, batallamos cada minuto. Todo el mundo rezó por él. Su nacimiento fue una alegría y una bendición para todos. Su bautismo, una explosión de gozo.


Saturday, April 27, 2019

Tras una vida de violaciones y abusos por parte de distintos hombres, fue madre de una niña a los 14 años.




Hola, me llamo Joselyn, soy mejicana y quiero contar mi historia.

Mi mamá vivía con un novio que, desde mis 7 años, me violaba asiduamente y así hasta que cumplí los 13. En ese momento, me peleé con él porque la situación que vivía era insostenible. Mi mamá se puso de su parte y me quería obligar a pedirle perdón de rodillas, pero yo no me doblegué así que me fui de la casa y como no tenía a dónde ir fui con un amigo a vivir.


Por dos largos meses estuve viviendo con él y cada día que pasaba me obligaba a tener relaciones y cuando no quería o no tenía ánimo me violaba a tal grado que me rompió las costillas de tanto que me pegaba.

Después de que mi mamá dejó a su novio, me buscó, quiso reencontrarme y volví con ella con tal de no estar en casa de mi amigo. Dos meses después de regresar con ella, nos dimos cuenta que no me bajaba el periodo.

Fuimos a una clínica y me dijeron que estaba embarazada de 17 semanas. No supe qué hacer y mi mamá quería que abortara. Pero preferí que me odiara a abortar a ese hijo y fui madre fruto de esas violaciones a los 14 años. Mi mamá hoy en día no me habla ni la quiero ver ni recordar cómo fue todo.

En estos últimos meses he estado mucho mejor porque he encontrado a alguien que me aceptó por mí y no sólo me quiso usar. Me ha apoyado en todos los sentidos, me ha hecho la mujer más feliz del mundo y hace mucho que no recuerdo ese pasado. 


Sí, hay momentos en los que mi hija me recuerda todo lo que viví pero me tranquilizo y pienso  que mi niña es la única razón por la cual cada día en las mañanas me levanto con ganas de seguir viviendo.  El bebé nunca tiene la culpa de lo que ha pasado ni del modo en que llegase a este mundo y es el regalo más grande.

Joselyn escribió este breve testimonio para compartirlo y poder a otras muchas mujeres que pasan por un situación semejante. Ninguna niña o adolescente, tampoco ninguna mujer, debería sufrir la crueldad de una violación. Ella, a pesar de todo en contra, amó a ese bebé concebido y le regaló su derecho más preciado: la vida.


Wednesday, April 17, 2019

Caí drogada y aprovechó para abusar sexualmente de mí


Yo tenía apenas 13 años cuando empecé a salir con un supuesto amigo. Un día me llevó a tomarme una cerveza y en esa bebida echó una droga. Después de unos minutos, caí drogada y aprovechó para abusar sexualmente de mí, sin yo tener conocimiento. Esa noche no supe nada de mí y al otro día aparecí cerca de mi casa.



Después de 5 meses me enteré de que estaba embarazada y yo sin saberlo. Empecé a preguntar y supuse que mi bebé era hijo de ese amigo que me había dejado tirada cuando amanecí cerca de mi hogar.

Di a luz y pasó un tiempo, ya mi bebé tenía 1 año, empecé a tener unas crisis al recordar todo lo que me pasó durante esa noche. Me tocó asistir a varias terapias para lograr superar eso. Ya él ahora tiene 2 años y medio y me siento orgullosa de él porque es un amor de hijo. Se parece mucho a su padre biológico y al principio no me gustaba, pero ahora pienso que él ha nacido de mí y que no es lo realmente importante.



Le aconsejaría a una muchacha en mi misma situación que luche. No es fácil, no fue fácil, pero si él llego a esta vida de esta manera fue con un propósito. En mi caso, llegó a mi  vida para sanar lo que un desgraciado nos quitó.  A mí me quitó mi infancia, mis ganas de seguir adelante, incluso llegué a intentar quitarme la vida.  Por ese motivo mi hijo llego a sanar y ser una luz para mí.

Se puede querer a un hijo concebido en un abuso.  Yo quiero que él crezca siendo mejor persona, que luche por los derechos de una mujer porque él nació de una mujer. Quiero que sea un buen hombre que cuando sea adulto diga que a pesar de como él fue concebido la mamá luchó y pudo salir adelante con él sin importarle la situación en la que se encontró.

Para mi familia fue un poco duro pero ahora él es la luz de los ojos de todos. No suelo contarle mi historia a la gente porque lo toman como una burla o creen que lo hago para que me comparezcan.  Pero es bonito.  Ahora tengo pareja y mi pareja quiere al niño incluso como si fuera suyo.


Sofía Liz, Colombia.

Saturday, March 30, 2019

Tras ser violada supe que estaba embarazada, pero el aborto jamás pasó por mi mente



Durante las vacaciones de Navidad de mi segundo año de estudios, a los 16 años, me quedé con mi prima de 24 años. Una noche, ella invitó a un chico de 19 años que había conocido en una sala de chat. Todos estaban bebiendo, y creo que nuestras bebidas habían sido drogadas. Durante unos segundos, me desperté en el sótano mientras el tipo me estaba violando y luego creo que me volví a desmayar. Cuando desperté, estaba sola. Corrí escaleras arriba para buscar a mi prima, pero el tipo seguía allí y yo estaba congelada. Una vez que tuve la oportunidad de hablar con mi prima, le pregunté lo que había sucedido, pero ella no recordaba nada tampoco.



Las próximas semanas después de ser violadas fueron bastante desastrosas. Me había prometido no decírselo a nadie. Me sentía basura. Me sentía asquerosa. Sentí que lo merecía, y que nadie me creería.

Un par de semanas más tarde, después de darme cuenta de que no tenía mi período, decidí hacerme una prueba de embarazo. La prueba de embarazo fue inmediatamente positiva. Yo no me lo creía. Me sentía avergonzada y enferma, ya que el padre de mi hijo era un violador. No era sexualmente activa, así que sabía que estaba embarazada de una violación.

El aborto nunca pasó por mi mente. Tuve una educación cristiana y siempre me enseñaron que los niños son una bendición, así que a pesar de que estaba embarazada por violación, en realidad me entusiasmaba tener un bebé. Sin embargo, cuando le dije a mi prima que estaba embarazada, ella inmediatamente me dijo que tenía que abortar.

Mis padres estaban molestos, por supuesto. Nunca había visto llorar a mi padre hasta que le dije que había sido violada y que estaba embarazada. Lloró como un bebé, luego pasó por un período de enojo. Me llevó a la oficina de policía y allí dijeron que era demasiado tarde para un kit de violación y que no podían hacer nada.

En el transcurso de mi embarazo, especialmente durante el verano de 2004 previo al nacimiento de mi hijo, me llamaron por teléfono y me preguntaron si entregaría a mi hijo en adopción. Mi mamá contestaba el teléfono y respondía con "El bebé no está en adopción". " Mis padres y yo nunca hablamos sobre la adopción, se suponía que criaría a mi hijo.


Después de un largo trabajo de parto sin medicamentos para el dolor, di a luz a mi hijo el lunes 27 de septiembre a las 2:57 pm. El proceso del nacimiento fue a la vez alegre y aterrador. Mi hermana me sostuvo una mano y mi madre la otra cuando di a luz a mi hijo. Instantáneamente sentí que él era parte de mí, él era hermoso y lo amaba.

Mientras estaba en el hospital, llamé a mi abuela y al abuelo y recuerdo que simplemente lloré y que mi abuela me preguntó por qué lloraba. Le dije que sentía que los había decepcionado, todavía culpándome por haber sido violada.

Cuando llegué a casa del hospital, la vida transcurrió de la manera más normal, tan normal como podría ser, siendo una madre adolescente. Las primeras semanas de ser mamá fueron geniales, pero una vez que volví a la escuela, se volvió mucho más duro. Tenía que trabajar a tiempo completo, ser madre a tiempo completo e ir a la escuela a tiempo parcial.       
               
Cuando volví a la escuela y supe que tenía que encontrar una guardería para mi hijo, solicité asistencia para la guardería, así como cupones de alimentos. En enero de 2005, debido a que estaba recibiendo asistencia estatal y ahora tenía más de 18 años, el estado de Wisconsin me obligó a buscar la manutención por parte del padre de mi hijo. ¡Estaba absolutamente aterrorizada! Me dijeron que él tenía tanto derecho a mi hijo como a cualquier otro padre soltero y no iban a tratar nuestro caso como un caso de violación.

Le rogué y le rogué que renunciaría a la ayuda estatal, pero me dijeron que incluso si optaba por interrumpir la ayuda estatal, él todavía tenía derechos.

Decidí hacer lo que estuviera en mi mano para proteger a mi hijo. Estaba tan asustada y preocupada de que si me pasaba algo el violador obtendría todos los derechos sobre mi hijo... También, a menudo, temía que él tratara de secuestrarlo así que vigilé a mi hijo como un halcón y me aseguré de que todos en la guardería supieran quién podía recoger a mi hijo.

A principios de 2007, los tribunales finalmente me obligaron a compartir la custodia con el padre biológico de mi hijo. Bajo una orden judicial, tuve que encontrarme con el hombre que me violó en Portage, WI, en el edificio de Servicios Humanos y de Salud del Condado de Columbia por mediación supervisada por el tribunal, donde me forzaron a diseñar un plan de crianza con mi violador, ya que se le otorgó la custodia conjunta. El objetivo declarado era conseguir la custodia del niño a partes iguales. El mediador estuvo de acuerdo con mis súplicas de que comenzáramos lentamente y luego desarrollar gradualmente una relación entre mi hijo y mi violador. En la reunión inicial, me horroricé porque tuvimos que intercambiar números de teléfono y correos electrónicos. 

Durante las próximas semanas, el violador y yo conversábamos por Yahoo Messenger, junto con algunas llamadas telefónicas. Hasta el día de hoy, todavía no puedo creer que el Tribunal de Justicia no me haya protegido de él. Siento que el sistema de justicia me falló y que incluso no consideró que fui violada. No hubo absolutamente ninguna audiencia ante el Tribunal sobre este asunto.

Tuve que verme cara a cara con el violador, y comenzaron las visitas. Después de aproximadamente 10 de estas visitas, algo cambió en mi vida que hizo que el violador diera marcha atrás: me comprometí. No estoy segura exactamente de lo que sucedió, pero él detuvo todas las visitas después de que le dije en nuestra última mediación en marzo de 2006 que estaba comprometido. Tal vez se dio cuenta de que él no sería capaz de manipular o controlarme porque ahora había otro hombre involucrado. Tal vez sólo había tenido curiosidad por conocer a su hijo biológico. Tal vez sus padres habían sido los que presionaban para las visitas. No lo sé, pero me sentí aliviada cuando cesó.
Sin embargo, el sistema judicial me falló. No debería haberle dicho que estaba comprometida. Debería haber estado protegida por el tribunal de justicia. ¡Fui violada! Siento que protegieron al violador mejor que a mí. 10 años después, todavía me lleno de pánico pensando que me vi obligada a interactuar con él.

Debido a la violación, el trauma de tener que lidiar con el 'padre biológico' de mi hijo, ahora sufro de trastorno de estrés postraumático. Me ocupo de mi trauma a diario. Va más allá de ser violada. La interacción que me forzaron a tener con el violador, no sólo me afectó a mí, también afectó a mi hijo. Afortunadamente, mi esposo ha sido un buen padre para mi hijo, y mi hijo no tiene recuerdo de las visitas al hombre que me violó.

Estoy compartiendo mi historia ahora porque me he inspirado en una historia reciente de San Luis de otra mujer que quedó embarazada por violación. En primer lugar, quiero que la gente sepa que un niño concebido en violación es una bendición y es digno de amor. En segundo lugar, quiero concienciar sobre la difícil situación de las mujeres que son violadas y eligen criar a sus hijos. La ley necesita ser cambiada en Wisconsin. Ninguna mujer debe ser obligada a tratar con su violador si decide criar a su hijo. Quiero estar disponible para testificar ante las legislaturas para asegurarme de que esto nunca vuelva a pasarle a otra mujer.

Nota: Ashley Beal es madre y especialista en vida independiente / Servicios para jóvenes, que reside en el área de Madison, Wisconsin y oradora y bloguera provida de Save The 1 . Ella es la Directora de Save the 1 para el proyecto de Ley de Custodia de Sobrevivientes de violación

Saturday, March 23, 2019

Un diagnóstico médico con muy mal pronóstico



Hoy me atrevo a contarles mi historia que se terminó convirtiendo en un testimonio y espero con él poder llegar a muchas personas. Es la historia de mis gemelos que se aferraron a la vida.


Hace casi un año quede embarazada. Para mí fue muy difícil aceptarlo porque sólo tenía 20 años, estaba empezando un nuevo trabajo y, para serles honesta, no tenía idea de qué iba a hacer. Me pasaban mil cosas por la mente entre ellas la posibilidad de perder mi trabajo y ahora sí, no tendría como mantener al bebé en camino.

Con el apoyo de mi mamá, logré aceptar que estaba embarazada y que mi vida cambiaría pero que estaba en mis manos hacer que nuestro futuro fuera diferente en el buen sentido.

Los mareos y los vómitos empezaron. Pasaron algunas semanas y queríamos conocer el sexo del bebé. Para nuestra sorpresa no era un bebe sino dos. Ese día no mostraron el sexo porque estaban jugando y les juro que fue lo más hermoso que vi. El ultrasonido lo hicimos por privado. El doctor no nos dijo absolutamente nada más que eran dos y que estaban en dos bolsas.

Los vómitos aumentaron a tal punto que perdí mucho peso y tuve que recurrir al gobierno porque ya me era imposible trabajar y necesitaba incapacitarme a ver si las cosas mejoraban.  Tuve la primera cita en medicina general y ahí ellos me dejaron un ultrasonido para la siguiente semana, yo no creía que mi vida iba a cambiar en tan solo una semana…

Llegó esa semana y la especialista (perinatología) me dijo: "Mira, mamá tenés dos varones, están en dos bolsas, pero en una placenta (mono-bi). Vamos a ser sinceras, te voy a explicar lo que está pasando. Uno de los gemelos es realmente pequeño hay un 30% de diferencia uno del otro. Aparte, el más pequeño tiene una arteria umbilical única, esto es lo que va a pasar: 1) se mueren al hacer una transfusión feto a feto, 2) se muere el más pequeño, 3) el más grande queda con parálisis cerebral. Ahora nos queda esperar una de estas cosas, te vamos a ver cada semana a ver cuándo te interrumpimos el embarazo…

Ese día mi vida cambió. Sentí que el mundo se me venía encima y sólo necesitaba un milagro; yo lloré y le supliqué a Dios que no me abandonara.

Pasaron las semanas y tuve que pasar muchas cosas entre ellas. La hiperémesis gravídica, una parálisis facial, un internamiento a la semana 26 con la colocación de un pesario porque los gemelos ya querían nacer, entre muchas cosas más que superé de la mano de Dios.

Entre una semana y otra había noticias buenas y otras malas. En medio hubo fe y muchas personas orando.


Llegó la semana 34, fue un viernes, y tenía control (como todos los viernes desde hacía meses) y el doctor me dijo que trataríamos que los gemelos aguantaran un poco más por el peso. La diferencia ese día era del 38%. El bebé más pequeño pesaba 1500 g según el ultrasonido y el otro 2350g… También me dijo que era posible que el más pequeño, si es que sobrevivía, quedara con “problemitas".

Resulta que ese día me fui a mi casa y en la madrugada rompí fuente. Llegamos al hospital, me quitaron el pesario y empecé a dilatar muy rápido. Los dolores eran intensos y decidieron hacerme una cesárea de emergencia.

El 17 de noviembre del 2018 nació Deikel Samuel Gordon C pesando 1530 gramos a las 8:29 am; a las 8:31 am llegaría Denzel Kenai Gordon c. pesando 2330g.

Nuestra historia de fe aún no estaba terminada ya que Deikel, mi pequeñín, nació súper bien y no necesitó oxígeno.  Pasaría de Neonatos al área de Prematuros para aumentar peso. Pasaron dos semanas y tuvo problemas con la respiración al ser tan pequeñito; al cabo de 4 semanas Deik ya pesaba 1900g y era hora de ir a casa. Colocamos las máquinas de oxígeno y ya todo estaba listo. Deikel duró 1 semana con oxígeno porque Deikel es hijo de un Dios de milagros y con nuestro amor sus pulmones maduraron……Ahora mi hermoso gordito Denzel a pesar de que nació con un peso excelente ocupó asistencia respiratoria y paso 13 días en cuidados intensivos, otra vez le creímos a Dios y al cabo de dos semanas está en casa con mis abuelitos y tías …

Hemos pasado muchas cosas, pero nos aferramos a la vida. En algún momento, Deikel pesó 1200g  y Denzel 2000g. Estamos a la espera de una cirugía de una hernia para Deik pero creemos en hemos pasado tanto y seguimos nuestro camino de fe con dos niños sanos, sin secuelas. Los doctores de asombran de todo lo que hacen a tan corta edad.

Nota: Nancy Chinchilla es de Costa Rica, tiene 21 años, es madre de dos gemelos y ha escrito su testimonio para Salvar El 1.