Saturday, September 23, 2017

Mi vida se apagaba pero la energía y el amor por mi hijo no

Me llamo Ivonne, soy de Chile y hoy más que nunca tras la aprobación en mi país de la despenalización del aborto en las tres causales, siento que es necesario contar lo que un poco de amor puede hacer en el peor momento y que el aborto no es nunca una opción.

Me casé a los 24  años y decidí ser madre. Al comienzo, mi embarazo fue muy difícil, un embarazo de alto riesgo. Por eso, desde el momento en que supe que mi pequeño hijo venía en camino, decidí atenderme en una clínica con uno de los mejores especialistas en gestaciones de alto riesgo.

Tengo que admitir que mi embarazo fue la mejor etapa de mi vida porque estuve rodeada de amor. Estuve en riesgo los primeros meses de tener un aborto espontáneo pero a medida que  avanzaba el tiempo el riesgo era de un parto prematuro. Jamás pensé que todo se podía complicar y esa dulce espera me cambiaría la vida para siempre transformándose en el trago más amargo.

Las últimas ecografías indicaban que mi bebé era más pequeño de lo normal, había un retardo de crecimiento, tenía 30 semanas cuando comencé con malestares, dolores de cabeza intensos, aumento de peso... Fueron días donde comencé a sentir cambios y se lo comenté a mi ginecólogo. Él dijo que todo marchaba bien.

Pasaron dos días y sentía como mi energía se apagaba. El dolor de cabeza aumentaba y tuve sangrado nasal. Durante la tarde todo comenzó a empeorar y tuve el presentimiento de que algo grave pasaba. Al rato, sentí que algo reventó en mi cabeza. Fue el último síntoma que confirmó que debía ir a urgencias... 


Mis padres me llevaron ya que andaban de visita en casa. Me ingresó una técnico en enfermería, tomó mis signos vitales y dijo que no era nada y debía esperar. Me hicieron esperar una eternidad. Yo cada vez sentía que mi luz se apagaba lentamente... Me atendió el ginecólogo de turno y se fijó en la ficha que tenía un ingreso de una presión arterial 190/80 y se asustó. 


Volvió a tomar mi presión y ya estába en 220/90. Mis síntomas indicaban una preeclampsia grave. Era el inicio del dolor más inhumano que mi cuerpo sentiría. El comienzo a la pesadilla de mi vida... 

Mi presión seguía subiendo, comencé con un pre infarto al corazón y a botar sangre por la boca, encías, nariz y oídos. Un recuerdo tormentoso pero que me salvó de un derrame cerebral. 

Tuvieron que cambiarme de hospital por mi gravedad. Cuando llegué al otro hospital me estaba esperando mi esposo y le dijeron que mi diagnóstico era grave con riesgo vital. Comenzaron con exámenes y ya tenía falla renal y comenzaba con un síndrome hellp.

Mi vida se apagaba pero la energía y el amor por mi hijo no... Comencé a luchar por él... Mi vida se centró en su vida y su corazón era el que sostenía el mío. Escuchaba cuando decían que iba a morir pero que mi hijo tendría más suerte que yo. Los médicos no sabían que hacer, no podían inducir un parto, tampoco llevarme a pabellón porque moriría en la cesárea, pero debían sacar a mi bebé. 

Jamás olvidaré los dolores que sentí... y la tristeza de sentir que moría. Cuando me llevaron a pabellón comencé a convulsionar y no recuerdo más, sólo sé que desperté conectada a un montón de máquinas y sin poder dormir para no entrar en un coma. Aún recuerdo ese despertar tan amargo y triste porque aún no terminaba ese mal sueño. 

Después de ese momento,  jamás volvería a ser la misma ya que había sufrido un accidente vascular y lo notaron cuando ya no había nada que hacer. Fue en el momento que sentí que algo reventó en mi cabeza y la negligencia de la enfermera en no avisar de mis signos vitales. 

Mi hijo, gracias a Dios,  se salvó. A pesar de todo ese dolor, fui afortunada porque logré sobrevivir teniendo diagnósticos tan negativos y el proceso de mi rehabilitación fue otra parte dolorosa.

No es fácil de haber tenido una vida normal y en segundos que una parte de mi cuerpo no reaccionara con normalidad, haber quedado con el lado izquierdo con poca motricidad y sensibilidad... pasar casi un año sin tomarán mi bebé en brazos...

Mi matrimonio fracasó entre tantos sueños rotos pero no quedé con los brazos vacíos. Siento que tan tremenda experiencia me ha dado tanta vida para seguir viviendo. Siempre hay una pizca de fe, de esperanza, es el sentido de la vida... 

Hoy mi hijo está cerca de cumplir 5 años.. Mi vida esta más normal. Hace un tiempo pude volver a trabajar... Mi pequeño se aferró a la vida y juntos logramos salir adelante.

Contaré que no es fácil ya que está enfermo del corazón, tiene epilepsia...y día a día luchamos con su autismo...  Dice su neurólogo que es una de las secuelas de todo ese mal momento. 

¿Que nos ha tocado duró? Pues claro,  muy duro y aquí estoy y no me quejo porque yo puedo. Los dolores de la vida nos dan la fuerza, la razón para seguir y, si tienen la fortuna de conocer a Dios, entenderán que se puede. 


Hay días negros, hay días en que lloro y mucho pero mi vida no acabó, pudo ser peor. Cada día encuentro más sanidad física, emocional y espiritual... Para que irse por lo fácil y evitarnos sufrimientos. Si estamos aquí es porque tenemos la fuerza suficiente para amar y respetar la vida. Verme cada día en el espejo, ver mi rostro más normal y poder sonreír sin problemas son cosas pequeñas con grandes significados para quienes perdimos ciertas cosas pero conocimos otras. El que mi pequeño avance y poder estar juntos es un regalo, un privilegio. 

Sufrí una de las causales de aborto terapéutico y sigo pensando que la última palabra la tiene Dios, el dueño de la vida, el creador  de todo.

BIO Ivonne, chilena, madre de un niño en un embarazo de alto riesgo. Escribió este testimonio para compartirlo en Salvar El 1 con la esperanza de que pueda ayudar a mujeres que se encuentren en una situación parecida.


Thursday, September 21, 2017

¿A quién le importa las víctimas de violación? Por Rebecca Kiessling

Desde que volví a casa de mi reciente visita a Chile, he sido atacada en las redes sociales, junto con Diana Contreras -una madre chilena que quedó embarazada producto de una violación y tuvo un aborto espontáneo- porque ambas nos reunimos con un candidato presidencial pro-vida (José Antonio Kast) durante mi visita, y uno de los principales periódicos de Chile publicó un artículo al respecto.

Así que nos han atacado mucho con palabras extremadamente violentas. Aunque no es raro que los defensores del aborto se comporten de esta manera, me doy cuenta de que esto no es algo a lo que muchos están acostumbrados. Las personas buenas se alarman al ver tales palabras odiosas y viles.


En primer lugar, no hicimos nada malo. Sí, estamos bajo ataque, pero somos inocentes.  Y sé que Dios convertirá todo esto en bien. Las voces del odio y la muerte pueden sonar más fuerte, pero hay muchas personas mirando en silencio que tal vez no saben qué pensar sobre este tema. Ahora están observando el odio absoluto que hay en contra nuestra y tengo la confianza que esto, en última instancia, provocará más empatía hacia los niños inocentes concebidos en violación y a las madres que los aman.

La gente decente no disfruta viendo a otros siendo atacados tan agresivamente.

¿Has visto películas de vampiros en las que alguien saca un crucifijo y lo sostiene ante el vampiro y él grita? el vampiro empieza a quemarse porque se ha enfrentado con la verdad máxima y conoce el poder de la Cruz. Esto es lo que está sucediendo ahora en esta batalla para defender la vida. En lugar de un crucifijo, ponemos la cara del niño concebido en violación ante ellos, así como el rostro de las madres que aman a sus hijos y están aterrorizados porque conocen el poder de nuestros testimonios. Ellos quieren silenciarnos e intimidarnos para someternos. Quieren que tengamos miedo. Quieren que tenga miedo de volver a Chile. Pero cuando fui amenazada por este mismo espíritu de muerte desde Polonia y alguien "se ofreció" a romperme las piernas si iba a Polonia, entré al avión con piernas fuertes y firmes porque sé que la verdad está en mi lado y el amor es más fuerte.

Además, sabía que algo especial iba a suceder ahí  porque las voces de odio eran tan fuertes. De hecho, gritaban como un vampiro.

Es bueno que seamos relevantes y que hayamos llevado la batalla al enemigo. No queremos ser como un equipo de fútbol que se reúne antes del partido para una conversación sobre estrategia con el entrenador y el capitán del equipo, y que después nunca salen a la cancha para enfrentarse a su oponente.

En este momento, estamos enfrentando al oponente y otros están viendo este épico partido. Algunos están tratando de determinar a qué equipo pertenecerán. Estos espectadores ven que nos comportamos con honor. Los oponentes demuestran poco espíritu deportivo –un comportamiento realmente grosero- y esto no les gusta a los que están mirando el partido. Así que siempre recuerda que hay multitudes mirando y estamos convenciendo a la gente.

Este combate nos hará más fuertes. Es como el entrenamiento con pesas. Levantas pesas y eso desgarra los músculos, pero como resultado de este entrenamiento de resistencia, los músculos que se vuelven más fuertes. Esto es lo que está pasando con nosotros. Puede parecer doloroso y desagradable en este momento. Podríamos estar en el gimnasio y preguntarnos por qué estamos entrenando tanto. Pero sabemos que al final seremos más fuertes y de nuevo, otros lo verán y admirarán y respetarán nuestro compromiso, nuestra tenacidad.

"No nos cansemos de hacer el bien, porque en el momento oportuno cosecharemos si no nos rendimos". - Gálatas 6: 9

Muchos de los comentarios negativos recientes apuntan a que estamos celebrando la violación porque yo, y otros, valoramos mi vida, o dicen que otros están promoviendo la violación al compartir mi historia:  el hecho de que aplaudamos a los bomberos no significa que celebremos los incendios premeditados. Si bien es cierto que sin incendios premeditados, no habría bomberos, es absurdo sugerir que una persona a la que le gustan los bomberos es pro-incendio. Admirar a los médicos que sanan no lo hace pro-enfermedad.


Lo mismo ocurre cuando valoramos la vida de un niño concebido en violación. ¡Por supuesto que no somos pro-violación! De hecho, dar a luz típicamente acaba con la violación para muchas víctimas jóvenes de agresión. Apoyar el aborto es en realidad pro- violación, porque el aborto protege y permite a los violadores, pedófilos y proxenetas continuar con su crimen.

Algunos de los otros comentarios sugieren que no nos interesan las mujeres, y especialmente las víctimas de violación. En primer lugar, Diana y yo somos mujeres, así que la ironía debería  ser obvia. En segundo lugar, ahora tengo cientos de amigas que son sobrevivientes de violación que o bien aman a sus hijos que están criando, son las madres biológicas por violación de un niño entregado en adopción o lloran la pérdida de ese niño por un aborto involuntario, o lamentan haber abortado después de la violación. Estas mujeres son preciosas para mí. Mi propia madre es una víctima de violación. He abogado a nivel mundial para que las leyes protejan a las madres sobrevivientes de violación y sus hijos para prevenir que el violador tenga derechos parentales. Estos defensores de la muerte no tienen ni idea de lo que están diciendo, lanzando semejantes tonteras en un inútil intento de silenciarnos.

Somos las verdaderas feministas porque animamos a las mujeres y les decimos: "¡Tú eres más fuerte de lo que crees, yo creo en ti, PUEDES hacer esto!" Mientras tanto, los defensores del aborto sugieren continuamente que las mujeres somos débiles y patéticas

y que debemos tener miedo de un bebé - ¡un bebé! Enseñan a las mujeres a odiar. Las convierten en asesinas. Incitan a victimizar a alguien más pequeño e indefenso. ¿y esto es pro-mujer? No.
Si quieres ver mujeres fuertes, echa un vistazo a las mujeres que han compartido sus historias de casos difíciles a través de Salvar 1. Comparten valientemente sus historias y su amor por la vida, mientras se exponen a ser atacadas por las fuerzas de la muerte. Pero el amor gana porque el amor es más fuerte que la violencia, el miedo y el odio, ¡y no nos callarán!



BIO: Rebecca Kiessling es una oradora internacional pro-vida, abogada, esposa, madre de 5,fundadora y presidente de Salvarel 1, cofundadora de Hope After Rape Conception, cofundadora de Embryo Defense, y autor del folleto Heritage House '76 "Concebida en violación: una historia de esperanza".

Saturday, September 16, 2017

Mi fe está en Dios Padre y lucharemos hasta la muerte natural de mi bebé.

por Liliana Mozo (Salvar el 1)


Estoy viviendo con mi marido desde hace 10 años.  Me casé muy joven y empecé a cuidarme con pastillas anticonceptivas para no quedar embarazada  pero los planes de Dios fueron diferentes y quedé en estado de mi primer hijo a los 4 meses de vivir con mi esposo. 

Tras nacer el niño, seguí cuidandome con inyecciones y pastillas, decisión  que me ocasionó un embarazo ectópico 11 meses después de que naciera mi hijo. 


Estuve a punto de morir porque cuando me detectaron el embarazo ya estaba muy grave y tenía una hemorragia interna porque se me había abierto una trompa. Tuvieron que quitarme a mi bebé y extraer la trompa izquierda. Todo pasó tan rápido, en menos de 24 horas, que no pude asimilar lo que estábamos pasando. 

Transcurrió un  año más y yo, confiada en los anticonceptivos, volví a salir embarazada de mi tercer hijo. Ahi viene lo más fuerte para mí pues estaba tan espantada por lo que me había pasado en el embarazo ectópico que empecé a renegar de mi hijo y no lo aceptaba por miedo a volver a pasar lo mismo ya que fue muy traumante. 

Los médicos y enfermeras te hacen pensar tantas cosas...  hasta  en abortar. Gracias  a Dios no pasó por mi mente pero sí que rechacé a mi hijo por el miedo a volver a sufrir.

Después de que nació el niño tomé la decisión de ponerme un DIU, el dispositivo intrauterino para  no embarazarme más pues no miraba mi vida adecuadamente y la apertura a la vida no formaba parte de ella. 

Gracias a Dios,  tuve un reencuentro con Él hace dos años y pude tomar clases de pro vida . Ahí me enseñaron realmente el amor a Dios para nosotros mismos.

Tomé la decisión de dejarme de cuidar con todas esas porquerías de anticonceptivos porque vi que dañaban mi cuerpo y advertí que mi  mentalidad era de muerte pues no aceptaba la vida que pudiera venir. 

Mi esposo y yo empezamos a tomar clases de planificacion familiar natural y estuvimos así por un tiempo hasta que decidimos volver a tener otro baby. Y es que  mi vida se había transformado y me volví pro vida. Estoy en un ministerio pro vida donde yo platico y me ha dejado enseñanzas muy grandes.

En Enero de este año decidimos procrear nuestra bebé con un gran amor e ilusión de volver a ser padres y quedé embarazada enseguida.

El embarazo iba muy bien hasta hace 2 meses que a la niña le detectaron Osteogénesis imperfecta en estado grave, lo que supone un diagnóstico de inviabilidad.  


Hemos estado con especialistas pero ellos, médicamente, no nos dan esperanzas pues nos dicen que el bebé  no va a vivir y que morirá al nacer. 

Esta vez no me he dejado ganar  por la ciencia pues mi fe está en Dios Padre y por consiguiente lucharemos hasta la muerte natural de mi bebé . Ellos ya me dieron la opción de abortar pero yo me negué a eso y les dije que yo voy a aceptar lo que tenga que pasar. Sólo estamos en espera de que mi bebé nazca, a principios de octubre, y después de eso Dios sabrá lo que tiene preparado para nosotros.

Pido a todos los seguidores de esta página pro vida que oren por mi bebé. Ella se llama Camila. Nosotros estamos confiados en aceptar la voluntad de Dios por muy dolorosa que sea. Pero también estoy en gracia al creer en Él y sé que existen los Milagros y para Dios no hay imposibles.



BIO Liliana Mozo, Méjico. Esposa y madre de dos hijos. Embarazada de un bebé con diagnóstico de inviabilidad. Escribió este breve testimonio de vida para compartirlo y poder ayudar a otras mujeres que se encuentren en una situación semejante.

Monday, September 11, 2017

La violación aún no ha terminado, por Fabiola Torres

Los paladines del “derecho a decidir” demuestran una vez más que en realidad la única opción aceptable es el aborto y que las mujeres no tenemos derecho siquiera a pedir apoyo, si no es apoyo para abortar.
La increíble crueldad de estos personajes parece no tener límites:


Borraron el tweet pero ya el daño estaba hecho.  Esta plataforma virtual dio tribuna para que algunos festinaran con el trauma de Diana Contreras y las terribles circunstancias de la concepción de Rebecca Kiessling, quienes cometieron el gran pecado de pedir a un candidato la derogación de una ley que habría vulnerado aún más a una y asesinado a la otra:








No creemos que Diana ni Rebecca deban sentirse “orgullosas” de los crímenes de los que fueron víctimas, pero sí, felices y orgullosas de haber seguido adelante con dignidad, Rebecca con la alegría de haber nacido y Diana, con su conciencia tranquila, porque a pesar de todo lo terrible que pasó, ella respetó la vida de su hijo.
Como mujeres y ciudadanas tenemos el derecho a pedir… exigir! Que se respete nuestra vida y la de nuestros hijos a todos quienes aspiran a un cargo público, sin tener que sufrir la violencia de quienes piensan distinto y no respetan nuestras decisiones.
Aunque estos actos de inhumanidad hacen reaccionar a algunos, esperemos que seamos cada día más los que levantamos la voz para defender a las madres por violación y a sus inocentes hijos:




Saturday, September 9, 2017

Feliz de no haber matado a mi hija concebida en una violación.



Por Aimee Kidd

Hace un breve tiempo recibí una llamada de la Oficina del Fiscal del distrito para informarme que no se tenían suficientes pruebas para presentar cargos criminales contra mi violador.

Literalmente me colapsé al oír las noticias. Fue como si me hubiera quedado sin aire. Sin embargo, las cosas no terminaron ahí.

La historia de mi violación, el embarazo y el nacimiento de mi hija habían llegado hasta los titulares de las noticias de los medios locales debido a mis demandas ante la justicia, por lo que cuando el fiscal hizo público el escrito de nueve páginas describiendo por qué no presentarían cargos criminales contra mi violador, los medios consiguieron la noticia del día. A las dos horas, mi rostro fue una vez más difundido a través de la televisión y los medios sociales.


 La reacción en los medios de comunicación fue repugnante y devastadora. Por supuesto, tuve el apoyo de amigos y familiares, incluso de extraños que han estado siguiendo mi historia, pero los desagradables comentarios eran difíciles de ignorar.  Se publicaron cosas como: "tu credibilidad sucumbió cuando nos enteramos de que tienes un montón de niños de padres diferentes", "todos te conocen como una puta borracha”, "eres una mentirosa", "deberían meterte a la cárcel”...

Pero el peor comentario fue: "lo siento por esa pobre bebé. Espero que el padre, finalmente, la pueda ver”.

Inmediatamente, comencé a orar. Le suplicaba a Dios que protegiera a mi hija.

En el estado de Wyoming, decirle a un violador: "No", no es suficiente para declarar el acto sexual no consentido como violación. En Wyoming, estar inconsciente, borracha o drogada no es suficiente para castigar una violación. Además, un violador tiene acceso total y la capacidad de ejercer sus derechos como padre del hijo concebido en violación sin declararlo culpable. En otras palabras, las mujeres están completamente desprotegidas.

Mi mente se oscureció. Pensé que, si me hubiera escapado y me hubiera practicado un aborto, nadie se habría enterado de la violación. Mi violador no podría luchar por los derechos de custodia o de visita. Nadie me llamaría ‘mentirosa’ o ‘puta’. Pero inmediatamente reaccioné. Me puse a llorar y miré a mi hermosa niña y le di gracias a Dios por ella. Estoy tan agradecida de que Dios la protegiera y no matase a mi preciosa e inocente bebé abortándola. ¿Cómo me atrevía a dejar que esos pensamientos horribles inundaran mi mente sólo por la crueldad de los demás? Me llené de valor y me puse a alabar a Dios.


 Tener a mi hermosa hija, alzar la voz, dar esperanza e inspiración a otras mujeres que han sido víctimas de una agresión sexual y abogar por los derechos de las víctimas vale más que cualquier humillación pública y las agresiones que he recibido por parte de los medios sociales de comunicación y dentro de mi comunidad.

Me han etiquetado de maneras muy ofensivas. Me han dicho que he inventado todo el asunto para conseguir que un "padre  amoroso" no pudiera ver a su bebé, sin importarles el hecho de que él nunca había tratado de verla.  Así que, a pesar de que he luchado públicamente por mis derechos y los de las víctimas de violación, sé que tengo un largo camino por delante tras hacerse pública la noticia de que el fiscal no está dispuesto a presentar cargos.

Mi lucha apenas comienza. Estoy muy agradecida a las personas que continúan apoyándome y que siguen estando a mi lado. Estoy orgullosa de la decisión que tomé de mantener y criar a mi bebé concebida en violación. Continuaré luchando con uñas y dientes para asegurarme de que mi violador no pueda ejercer su derecho a la paternidad de mi hija. Con la ayuda de los defensores de la justicia social y los legisladores locales, espero lograr una legislación que realmente proteja a los bebés como la mía.

Si una mujer es lo suficientemente valiente para denunciar su violación, dar a luz a un niño concebido en violación y hablar en contra de un sistema jurídico defectuoso, de lo último que debería tener que preocuparse es de que el violador tenga acceso a su hijo. No es de extrañar que muchas mujeres se vean forzadas a guardar silencio y se sientan como si estuvieran obligadas a abortar. ¡Qué pesadilla el enfrentarse con la posibilidad de tener que compartir la custodia de su hijo con un violador!


Estoy muy agradecida a los legisladores que se han puesto en contacto conmigo y me han ofrecido apoyo para aprobar un proyecto de ley en el estado de Wyoming que incluirá un cláusula para vetar  a los violadores el acceso como padre al niño concebido en violación (incluso sin ser condenados): La Propuesta de Ley de custodia de menores supervivientes de una violación. Espero que otros legisladores se den cuenta de lo deficientes que son nuestras leyes. Tras ser víctima de una violación es casi imposible obtener un arresto, y mucho menos condenar al culpable en mi estado. Las madres que quedan embarazadas por violación no deben ser obligadas a que sus hijos convivan con sus violadores. Nuestras leyes necesitan ser corregidas. Las violaciones deben ser más fáciles de procesar; La policía necesita que se le den todas las herramientas para investigar una violación con rapidez; Y los niños concebidos en violación necesitan protección contra el violador de su madre.

Por favor, mantengan a mi familia y a mi hermosa bebé en sus oraciones. Confío que Dios proteja mi hija. Ella es una preciosa bendición que Él me otorgó.


Gracias a Dios por protegerla y amarla. Le ruego que continúe haciéndolo.


Bio:   Aimee Kidd es madre de seis hijos y bloguera provida de  Save The 1 (Salvar El 1). 

Saturday, September 2, 2017

Chile, aprobación de las Tres Causales: La aproximación a una realidad social salpicada por el aborto


Isfem / Salvar El 1

La Presidenta de Save the 1 (Salvar el 1), Rebecca Kiessling, es conferenciante pro vida internacional, abogado, casada y madre de 5 hijos.  Pero, además, es el rostro visible de una de las tres causales aprobadas recientemente en Chile ya que ella fue concebida en una violación a punta de cuchillo perpetrada por un violador en serie. Su madre intentó abortarla en dos ocasiones pero la ley pro vida vigente en Michigan en aquel momento protegió su vida. Si este mismo supuesto ocurriese hoy en Chile, Rebecca no nacería pues la ley aprobada recientemente por el Tribunal Constitucional permitiría su muerte en un abortorio. 

 Su organización, Save the 1,  se centra  en la defensa de esos casos duros que la ley del aborto suele orillar a través de las 'causales : concebidos en violación o incesto o condiciones médicas severas  incompatibles o no con la vida.


Este mes de Septiembre la Sra Kiessling  empieza una gira hasta noviembre por Latinoamérica: Chile, Méjico y Perú.

Con la experiencia que le han proporcionado los años de militancia pro vida en la defensa de ese 1% de casos excepcionales, ella explica que la  verdadera razón por la que se reclama la introducción de 'causales' como la violación en las legislaciones  es porque los defensores del aborto saben que ésta es la estrategia para llegar a legalizar una ley de aborto libre, sin cortapisas. Usan la violación como mera excusa para justificar después todo tipo de abortos. Saben que si consiguen introducir el aborto en estos supuestos será más fácil después abrir la puerta para que entren todos los demás.  Ella  afirma que es como la fisura en una embarcación por donde empieza a entrar agua hasta hundirla. Así es como el aborto se legalizó en los Estados Unidos o la manera en que lo utiliza Amnistía Internacional: la violación como arma para legalizar el aborto.

"Estoy convencida de que se deben  escuchar  nuestras voces y dar a conocer  nuestras historias  para que así  la sociedad  latinoamericana nos mire fijamente  al rostro antes de consentir la aniquilación de nuestro colectivo de concebidos en una violación". 


Tristemente, en Chile y probablemente en otros países de nuestro entorno cultural se tiene la sensación de  que la defensa de la vida empieza a ser un tema perdido. Rebecca kiessling afirma que los pro vida se apiñan para darse ánimos y discutir la estrategia que seguirán pero después, todo queda en una mera palabrería y  no se concreta en acciones. Los pro vida tenemos que  comprometernos y plantar cara a  todos aquellos que no defienden la vida. Es realmente frustrante observar como algunas personas, incluso aquéllas que tienen  fe, no hacen nada para extender la causa pro vida.




Es innegable, de igual modo, que en los últimos años el lobby abortista y otros organismos internacionales están  presionando con fuerza en Chile y toda  América Latina para intruducir la despenalización del aborto a través de las 'excepciones'. Poco a poco, van consiguiendo que la cultura de la muerte se implante  en países donde la vida siempre había estado protegida. La Sra Kiessling no tiene duda de que la realidad indiscutible a la que asistimos es que los países  que protegen a los niños sin discriminaciones  son ejemplo de una sociedad sana porque no enseñan a sus ciudadanos a odiar sino a amar. 

Lo que  motiva que hoy día, con tanto conocimiento científico y avances tecnológicos, todavía un número importante de la comunidad política y médica se muestren tan favorables al aborto es que a médicos y políticos les gusta ejercer control sobre la población y determinados grupos. Y esto pueden hacerlo a través del aborto. Muchas veces se muestran tremendamente elitistas, pensando que sólo un determinado tipo de personas debería tener derecho a la vida. Y entonces dan vía libre a la eugenesia, lo cual está teniendo lugar de manera desenfrenada.  

Para que Chile y la sociedad latina  no ceda en su lucha por defender la vida de todos, Rebecca anima a luchar  como si nuestra vida dependiera de ello. No podemos ser egoístas simplemente porque fuisteis queridos por nuestra madre, o porque tuvimos  la oportunidad de nacer. 

Sunday, August 27, 2017

FUE UN ATARDECER TRAUMÁTICO...


In memoriam...

(A mi madre, que partió hace 3 años a los 56 años de edad y cuya historia de amor ha hecho posible este testimonio).


Una tarde, mi madre salió de casa, en una hacienda de Perú, rumbo a la ciudad. Tenía una urgencia. De pronto, en la carretera, se encontró con un hombre, un camionero. Fue un momento trágico porque desconocía sus intenciones.  Sería el destino y no hay calificativo para describirlo pero abusó de ella. En ese momento, quería morirse… Fue un atardecer muy traumático. Se encontraba sola.  


Pasaron las horas, días, meses hasta que su barriguita empezó a hacerse visible de tanto como estaba creciendo.  Entonces, en su  casa se dieron cuenta de que algo le había pasado, porque llevaba meses  retraída, lloraba, no entendía  por qué tenía que estar embarazada  de un desconocido y por la fuerza, por un acto de violencia.  Pero desde el principio empezó a amarlo… Sentía su ternura, eso le hacía sonreir, alegraba su corazón.


Nunca se sometió a ningún examen, evitó  todo eso; tampoco  quiso que la gente se enterara porque, muchas veces, no ayuda y,  más bien, agudiza o profundiza lo que uno ha sufrido.  Es como algo que te golpeara profundamente, hiriéndote y es más difícil de sanar. 


Pasaron los últimos meses de embarazo y nació  una linda niña. Con su nacimiento, mi madre se fue olvidando de sus traumas, prácticamente era como el pase a otra etapa de su vida… Allí empezó a sonreír, después de tanto dolor empezó  a sentir tanta alegría que ya no le importo de qué forma concibiera a mi hermana.  Lo único que importaba era que ella estaba allí siendo parte de la familia…


Lo más grande y hermoso es que es tan diferente a todas las hermanas... Todo el mundo la define como la más bonita, la más hermosa y tierna.  No hacemos diferencia con ella,  a todos nos hace gracia. Ella es la que siempre está pendiente de cada uno de nosotros y es así, también, con todo el mundo.


Muchas veces estas vivencias te hacen  meditar y te hace apreciar la vida de una manera más profunda.Te convierten en una persona más compasiva. Mi madre siempre decía que sus hijas eran todas maravillosas pero que mi hermana era todo amor y mucho más delicada que ninguna. Todo el mundo la ama.


Mi hermana no conoce a su padre ni sabe  quien la engendró. Pero cada vez que se acordaba de él, le preguntaba a mi mamá con una sonoriza... le decía cómo era él y ella le respondía tan natural que se parecía  a él. Mi mamá no lo hacia trágico porque, simplemente,  había perdonado al hombre que la violó y creía entender su condición.  Le vio una sola vez en su vida y me imagino que él no sabrá de la existencia de mi linda hermanita.


Pienso que si mi madre hubiera tomado la mala decisión de abortar le hubiera arrebatado a mi hermana  esa alegría de disfrutar la vida y nos hubiéramos perdido todos los que la rodeamos  su amor, su cariño y su bondad. No sólo eso, sino que hubiera seguido con sus traumas, sin poder superarlos y ¡quien sabe más!….


Pero mi madre era una persona de una gran fe, amaba a Dios de todo corazón y sabía que, a pesar de la violación sufrida, la vida es el don más hermoso que Dios nos concede.



Luciana Koen escribió este testimonio de su madre para Salvar El 1. Quiere que su historia pueda ayudar a muchas mujeres que puedan encontrarse en una situación parecida. (Las fotos son referenciales).