Saturday, October 19, 2019

Mi hermana gemela y yo sufrimos abusos sexuales



Por Rebecca B.

En primer lugar, explicaré que mi testimonio ha tardado mucho en llegar. Han pasado años y Dios ha hecho grandes cosas en mi corazón y ha logrado mi curación. Uso mi nombre real, pero no el de todos los demás involucrados, por razones de privacidad. Me llamo Rebecca.


Tengo varios hermanos, pero nuestros padres se separaron cuando éramos niños pequeños y vivíamos con nuestra madre. Cuando mi hermana gemela y yo teníamos ocho años, nuestra madre fue diagnosticada de cáncer y murió a los dos años. Pero antes, conoció a un hombre en su iglesia y pensó que era una buena persona. No era así. Se casó con él y esta persona nos adoptó. Me disgusta pensar que tuve su apellido hasta los 24 años.

Los abusos sexuales comenzaron casi de inmediato. Recuerdo que me decía que debía disfrutar lo que me estaba haciendo. Al principio sólo me tocaba, luego fue mucho peor, aunque nunca hasta el punto de tener relaciones sexuales.

Finalmente, se lo dijimos a nuestra hermana mayor y ella fue a los líderes de la iglesia que lo trataron de manera rápida. Hasta el día de hoy, la mayoría de las personas de la iglesia no son conscientes de lo que nos hizo.

Entonces, nos pusieron bajo el amparo del pastor y su esposa. Nuestra madre estaba demasiado abrumada ante la posibilidad de morir de cáncer que no sabía qué hacer. Una vez que falleció, nuestra hermana mayor, 12 años mayor que nosotras, se convirtió en nuestra tutora legal y nos cuidó, pero su abuso físico y emocional hacia nosotras fue severo y duraría hasta los 28 años.

Nuestra hermana mayor conoció a un hombre que afirmaba ser un hombre cristiano. Este hombre era un delincuente convicto. Se casó con ella y cuando teníamos 13 años, tomó mi virginidad. Recuerdo haber dicho que no y llorar.

Su abuso sexual era un secreto, estaba aterrorizada, había jurado guardar silencio y estaba completamente aislada. No teníamos amigos y no se me permitía salir de casa. Tan sólo para comprar comida o ropa y poco más.

Cuando tenía 13 años, mi período se retrasó, así que tuve que hacerme una prueba de embarazo. Al final resultó que no estaba embarazada, pero una parte de mí deseaba que fuera así porque, entonces, descubrirían a mi abusador y me protegerían. Hasta el día de hoy, no ha pagado por sus crímenes.

Sin embargo, mi hermana gemela quedó embarazada de él a los 14 años. Recuerdo que me sorprendió, pero traté de pedir ayuda a los vecinos. Pero como nos educaron en el hogar hasta la escuela secundaria, estábamos muy, muy aisladas. Ella me contó cómo planeaba llevarla a abortar. Trató de huir, pero la pillaron.

La llevó a Planned Parenthood y mintió diciéndoles que tenía un novio que la había dejado embarazada. A nuestra hermana mayor nunca le contó el embarazo. Me sorprendió la facilidad con la que pudo salirse con la suya. Vivíamos en el estado de Washington, y él fue capaz de llevarla a abortar para destruir la evidencia, encubriendo su crimen. Y el abuso sexual de las dos continuó.

Me fui de esa casa cuando tenía 18 años, pero sufrí muchos años siendo una 'esclava sexual moderna'. Debido a que me habían quitado mi virginidad a una edad temprana, tenía sentimientos de inutilidad absoluta y muchos problemas al no poder tener relaciones normales. No tenía conocimiento de cómo debía comportarme o ser tratada. Los hombres con los que salí no eran buenos para mí y llevé relaciones nada buenas para mí.

Quiero aclarar que si no hubiera elegido perdonar a estos hombres, no habría sido posible ningún tipo de curación.

Aborté a los 23 años. Me presionaron para hacerlo. Te hacen creer que es simple, pero fue absolutamente horrible. Nunca he olvidado que la sangre salpicaba toda la sábana que tenían sobre mí, y sabía exactamente qué era eso. Sentí mucha tristeza, ¿qué acabo de hacer? Recuerdo haber llorado y no sentir alivio. En cambio, fue exactamente lo contrario.

Poco después de eso, quedé embarazada del mismo padre y tuve a mi hijo, pero pasé por una severa depresión posparto. Cuando mi hijo tenía un mes de edad, un pensamiento apareció en mi cabeza: “Si Jesús volviera hoy, ¿iría al cielo?" Y ese pensamiento llamó mi atención. Dediqué mi vida a Dios, me arrepentí de mis pecados y hui de ese entorno.

Ahora tengo dos hijos de 10 y 12 años, llevo casada 12 años y soy feliz. Mis dos hijos son provida, pero mi hija de 10 años ha sido muy activa. Conocen la historia de su hermano abortado. Mi hija se enojó conmigo y todavía está muy triste. Pero Dios está usando esto para bien y la motivó a ser apasionadamente provida.

He omitido muchos detalles gráficos, pero quería compartir mi historia con la esperanza de que otros vean que el aborto no es la solución para embarazos por violación o para cualquier otra situación. Quiero que otras mujeres sepan que, si has sido abusada o has sufrido un aborto, la curación es posible y que, con Dios, nada es imposible.

Rebecca

Nota: Rebecca está casada, es madre de 2 hijos, madre postaborto y bloguera provida para Save The 1 (Salvar El 1) .

Saturday, October 12, 2019

Una cirugía fetal experimental salvó la vida de mi hijo a las 19 semanas de gestación



Por Aleisha Christensen

En los últimos meses, mi corazón ha sufrido por los millones de bebés abortados cuyas vidas han sido robadas, por el intenso dolor que cada uno ha experimentado. Es por eso que siento que ahora debo hablar.


El aborto es un problema que me afecta personalmente. Hace más de cuatro años, tuve que decidir sobre el aborto debido a un diagnóstico prenatal. Estaba en una situación en la que los médicos me dijeron que probablemente daría a luz a un niño muerto, o que al menos le faltarían una o más extremidades debido a una afección poco conocida llamada Síndrome de la banda amniótica, una condición genética rara causada por hebras del saco amniótico que separan y enredan los dedos, las extremidades u otras partes del bebé. Esta constricción puede causar una variedad de problemas dependiendo de dónde se encuentren los hilos y de lo apretados que estén. Muy a menudo, los hilos pueden causar la amputación de las extremidades o la constricción del cordón umbilical. Como se puede imaginar, definitivamente fue un diagnóstico aterrador.

Estoy muy agradecida por el médico que tuve. Se aseguró de hablarme sobre otras opciones, pero entiendo que otras mujeres no han sido tan afortunadas. Aunque el aborto era una opción, no me presionó para que lo hiciera. Quería hacer todo lo posible para salvar la vida de mi bebé. ¡Qué bendición tuve de tener un médico así! El Dr. Ball incluso dijo que se comunicaría con un colega suyo que realiza cirugía fetal para ver si aceptaba reunirse conmigo para discutir un tratamiento experimental.

Mi esposo y yo salimos del hospital, caminamos hacia nuestro auto, y simplemente nos abrazamos y sollozamos. Ambos acordamos que no había duda de que no terminaríamos con la vida de nuestro hijo. Oramos juntos, luego ambos salimos para terminar nuestro día de trabajo. Sin embargo, el Dr. Ball llamó para decir que el cirujano había acordado reunirse con nosotros y que teníamos que tomar un avión a Texas esa misma noche.

A la mañana siguiente, el Dr. Belfort nos explicó que nunca nadie había realizado cirugía en un feto tan joven, pero ese mismo día, a las 19 semanas de gestación, tuvimos la bendición de pasar por esa cirugía fetal experimental que rompió récords y salvó la vida del niño.


¡Hoy, nuestro hijo Kai milagrosamente tiene todas sus extremidades! Solo perdió la parte superior de su dedo anular derecho. Creo que Dios permitió que eso sucediera porque así cada vez que miramos su "aleta de la suerte" recordamos lo que Dios hizo por nosotros ese día.

Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a los cirujanos que hacen todo lo posible para salvar a esos bebés a quienes otros profesionales médicos etiquetarían como "incompatibles con la vida" y que no valen la pena. Desafortunadamente, muchos profesionales médicos se apresuran a proponer el aborto como la única opción de su paciente. Hasta que estás en el movimiento provida, no te das cuenta de la frecuencia con la que sucede.

Muchos partidarios del aborto nos aseguran que las mujeres sólo tienen abortos tardíos cuando su salud está en riesgo. Esa afirmación no es cierta, pero ¿qué significa eso exactamente? Según Doe vs Bolton, la salud de las mujeres incluye condiciones físicas, emocionales, psicológicas y familiares, así como la edad de la mujer. En otras palabras, el riesgo para la salud significa aborto tardío por cualquier motivo. Las nuevas leyes de aborto que se han implementado en Nueva York e Illinois, así como las leyes de aborto existentes en varios otros estados como Oregon, que también financia abortos con impuestos estatales, legalizaron específicamente la terminación de la vida de Kai en CUALQUIER punto de mi embarazo.

La mayor parte de mi embarazo me puso en riesgo física, emocional y mentalmente. Sin mencionar que era probable que Kai no fuera viable debido a la gran pérdida de líquido amniótico. Incluso después de la cirugía fetal, tuve una depresión y ansiedad terribles y debilitantes. Mi salud física, así como la salud de mi bebé, siempre estuvo en riesgo por el estrés mental. La ansiedad intensa por el bienestar de mi bebé me atormentaba. Cada día.

 De acuerdo con estas leyes bárbaras, podría haber dicho en cualquier momento: "Esto es demasiado estresante; Estoy en reposo en cama y me siento inútil; ¡Ya basta!”. Por horrible que parezca, podría haber permitido que los médicos lo mataran de todos modos, incluso después del arduo trabajo de muchos médicos por preservar su vida. Después de todo, mi bolsa amniótica se rompió durante la cirugía, por lo que contaba con muy poco líquido para desarrollar sus pulmones. Kai tuvo que luchar mucho para mantenerse con vida. Cada día que estaba vivo era realmente un milagro.

Es triste que muchas mujeres hayan estado en una situación similar a la mía y en lugar de que les explicasen todas las hechos y opciones, fueran presionadas a abortar porque su bebé podía tenet defectos de nacimiento, o posiblemente no ser lo que los doctores consideran "viable".

Por ejemplo, hay muchas madres que abortan a sus hijos porque descubren que su hijo tiene espina bífida, un defecto congénito de la columna vertebral en el que parte de la médula espinal y sus meninges están expuestas a través de una brecha en la columna vertebral, lo que a menudo causa parálisis de las extremidades inferiores y, a veces, discapacidades del desarrollo. Según Life News, el 64% de los hijos e hijas diagnosticados con espina bífida en el útero son abortados. LiveAction informa de que la cirugía fetal antes de las 26 semanas puede corregir un gran porcentaje del daño de la médula espinal, dando a estos bebés la oportunidad de caminar, con una probabilidad reducida de necesitar derivaciones para extraer líquido de su cerebro.

Las personas tienen miedo de un diagnóstico prenatal negativo o de tener un bebé que no es "perfecto" o que tiene anomalías, como los niños con Síndrome de Down. Sorprendentemente, dos tercios de todos los bebés diagnosticados con Síndrome de Down son abortados en los Estados Unidos. Si las personas no se abren a la posibilidad de tener un hijo con necesidades especiales, nunca sabrán la alegría y la profunda satisfacción que puede brindar el servicio a estas hermosas almas.


Nuestro hijo Kai ha venido con muchos desafíos. Nacido a las 34 semanas, tuvo que llevar un yeso completo en las piernas durante los primeros tres meses después de su nacimiento, necesitó cirugía en el tobillo para romper el tejido cicatricial a los cuatro meses, y requirió calzado especial para corregir sus pies aporreados durante varios años. Han sido 4 años duros pero esas pruebas nos han acercado tanto a él como a los demás. ¡Ha traído más bendiciones que cualquier otra cosa! Hemos aprendido mucho sobre el sacrificio.

Al ayudarle a superar sus desafíos, he visto un crecimiento en él que superó mis expectativas. Kai luchó tan duro por su vida en el útero que se nota que tiene una fuerte voluntad de vivir. Elegí respetar eso y luchar ferozmente junto a él. Si hubiera elegido matar a mi bebé, lo habría lamentado todos los días de mi vida, al igual que les pasa a cientos de mujeres.

¿Las madres que "eligen" abortar saben que tienen otras opciones? ¿Saben que hay ángeles en la tierra que pueden realizar una cirugía a su dulce bebé mientras están en el útero y corregir gran parte del "daño"? 

La mayoría de las madres no saben que la cirugía fetal es una opción. La mayoría no sabe que puede solicitar subvenciones que cubren la mayoría o la totalidad de los costes médicos. No se dan cuenta de que ahora no hay razón para abortar a otro ser humano con los grandes avances científicos en medicina. Confían en sus médicos, que insisten en la interrupción del embarazo, la llamada "salida fácil". ¿Cómo se puede decir que elijan cuando ni siquiera tienen un consentimiento plenamente informado?

Como madre, hice todo lo posible para proteger la vida de Kai. Espero que quienes lean la historia de Kai vean la verdad y protejan la vida de sus bebés en todo lo que puedan.



BIO: Aleisha Christensen está casada, es madre de dos hijos, gerente de redes sociales de Abortion-Free Utah, y fundadora de una comunidad local de mujeres donde aprenden nuevas habilidades y se apoyan mutuamente en tiempos difíciles. Ella ha estado hablando durante muchos años sobre temas de educación familiar como el matrimonio y la crianza de los hijos. Aleisha es bloggera y oradora pro-vida para Save The 1 (Salvar El 1). Siga a Aleisha en su página de Facebook que ofrece educación y apoyo para otras personas con diagnósticos similares: Nuestro niño irrompible. y en su página de Facebook: Aleisha Christensen: oradora pro-vida.

Saturday, October 5, 2019

Mi madre era una prostituta De 17 Años que me intentó abortar varias veces, pero me niego a verme como una víctima de las circunstancias.



Por Ron Archer

Ojalá todos los afroamericanos tuvieran la oportunidad de vivir en el extranjero.


He vivido en África, Alemania, Dubai y en muchos países del Caribe. Estados Unidos, con todos sus defectos, es el país más grande de la Tierra, porque en los Estados Unidos puedes lograr cualquier cosa si estás dispuesto a educarte, trabajar duro y tener una actitud positiva y una disposición amorosa.

Nosotros, como negros estadounidenses, debemos dejar de culpar a los demás por nuestros desafíos como pueblo. Aquí están los hechos:

El 72% de los niños negros nacen fuera del matrimonio y son criados en hogares monoparentales. Este porcentaje era del 22% en 1960.

Las mujeres negras representan el 7% de la población de los Estados Unidos y, sin embargo, ellas registran el 40% de los abortos del país.

Nací de una prostituta de 17 años. Intentaron abortarme varias veces. No conocí a mi padre. Asistí a escuelas públicas de muy bajo nivel. Dos de mis tres tíos, mis modelos a seguir, eran adictos a la heroína y uno fue a la cárcel. Crecí viviendo la violencia armada y la actividad vandálica de las pandillas de jóvenes. Crecí en un hogar sin fe.

Esto es lo que me permitió no convertirme en un número en una estadística de la ciudad:

1. Me enseñaron el Evangelio de Jesucristo y aprendí que puedo hacer todas las cosas por medio de Cristo que me fortalece.

2. Si Dios está conmigo, ¿quién puede estar en mi contra?

3. Me negué a verme como una víctima de mis circunstancias.

4. Me negué a verme a mí mismo como una minoría.

5. Entendí que la educación era la clave para la emancipación económica y que no había cadenas ni alambradas en las bibliotecas. Leí un libro a la semana sobre grandes líderes mundiales y sobre Ciencia.

5. Vi que, en Estados Unidos, si realmente quieres progresar, personas de todas las razas y colores tratan de ayudarte.

6. Gané mi primer millón de dólares como joven empresario a los 28 años. Lo primero que hice fue llevar a mi hermana y otros parientes a la Universidad.


Debemos dejar de mirarnos a nosotros mismos como víctimas perpetuas indefensas.

Un hombre es lo que piensa y siente dentro de su corazón. Lo primero que les enseñé a mis hijos es que pueden convertirse en todo lo que sueñan que pueden ser, que tienen la capacidad a través de Dios de cambiar esas cosas que no son como querrían. Prefiero encender una vela que sentarme y maldecir la oscuridad.

Los judíos son el 1% de la población de los Estados Unidos y nunca los escucho llamarse 'minoría'.

La vida no es justa. No es justo que las aves se coman el gusano. O si no, pregúntale al gusano.

Sí, hay desigualdades, racismo y problemas, pero yo tengo la opción de ser el educador de mis hijos y un padre de familia; un ganador o un quejica. Verme como un vencedor o una víctima.

Hoy, gracias a Dios, todos en mi familia han recibido educación. Todos tienen su propia casa, al menos un título de maestría y están involucrados en la vida de la ciudad ayudando a cambiar el modo de pensar de la gente, los corazones, las manos y los hábitos de nuestras comunidades negras.

Cambiemos nuestras comunidades llenas de pandillas y la falta de participación de los padres en las escuelas públicas. Dejemos de culpar a otros por cosas de las que debemos responsabilizarnos como personas.

Con Dios todo es posible.




Nota: El Dr. Ron Archer es un ministro ordenado, orador motivacional internacional y orador y bloguero pro-vida de Salvar El 1 - Save The 1. Comparte su testimonio de haber sido concebido por una niña de 17 años a raíz del tráfico sexual y haber sobrevivido a varios intentos de aborto.