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Sunday, February 4, 2018

Mi madre fue concebida en una violación y mi padre en un incesto, por Van Atkins



No hay duda de que nuestro Divino Salvador sabe perfectamente qué sucedió, está sucediendo y sucederá en nuestras vidas. Pero para nosotros, las razones por las que nuestra vida ha transcurrido de la manera concreta en que lo ha hecho sólo comienza a tomar sentido cuando nos permitimos mirar hacia atrás y ver cómo Nuestro Señor caminaba con nosotros en todo momento.

Van Atkins y su esposa Maureen

Recientemente, durante el 50 aniversario del precioso sacramento matrimonial entre mi amada Maureen y yo tuve la gran oportunidad de reflexionar sobre mi paso por este mundo. Cada día veo con más claridad cómo, incluso el mismo momento de mi concepción, fue tan inoportuno que sólo pudo haber sido parte de la misteriosa voluntad de Dios y la divina providencia.

Mi padre fue el resultado de un incesto y mi madre fruto de una violación. El hecho de que ambos ocurrieran en la primera parte del siglo pasado, cuando tales situaciones eran "tratadas" a través del encubrimiento o manteniéndolas en secreto, en lugar de la ahora omnipresente solución del aborto, fue ciertamente una bendición providencial disfrazada.

A lo largo de mis más de 7 décadas, me he maravillado de las numerosas bendiciones que Dios me ha otorgado, pero también he sido muy consciente de que casi todas las personas creen que en las circunstancias de la concepción de mis progenitores se puede asesinar en el vientre de su madre antes de nacer. Así que con el caso doble que hay en mi familia, alabado sea el Señor, aquí estoy y también aquí están 4 hijos, 7 nietos; una hermana; 7 sobrinas y sobrinos; y 6 sobrinas y sobrinos nietos, los cuales son, sin duda, intensamente pro vida y trabajan para el bien del Cuerpo de Cristo. Estoy agradecido de que Dios me haya amado tanto y de que tuviese un lugar para mí en su plan de salvación. Pero también es una gran lección de humildad acompañada por la pregunta: "¿Por qué yo?". Es difícil aceptar que fui elegido para nacer cuando tantas otras decenas de millones de personas fueron descartadas.

Sin embargo, como sé que sin lugar a dudas existo gracias a la Voluntad de Dios, he solucionado con paz mi conflicto interno de culpabilidad. Y esa resolución me ha dado el valor de comprometerme y ser considerado en todas partes (lugar de trabajo, vecindario, amigos, familia extensa, parroquia) como 100% pro-vida, sin excepciones.

La filosofía de "Salvemos el 1" echó raíces profundas en mi viaje espiritual. Hay personas que viven gracias a que compartimos con sus padres confundidos y asustados, la belleza y la santidad de cada niño concebido.

Nunca he podido comprender como aquellos con autoridad piensan que pueden jugar el papel de Dios con las vidas de sus preciosos hijos. Lo que anuncian como un "bien" maravilloso para la sociedad parece ser tan claramente un estruendo de muerte para la sociedad. Y luego está ese eslogan casi universal: "excepto en los casos de incesto y violación, o peligro de la salud de la madre" que es usado sin pensar especialmente por aquellos que pretenden ser pro-vida, pero en realidad dicen: "yo elijo qué vida es más importante".

Cada vez que oigo esa frase, me siento mal: "¿Y yo qué?  ¿Cómo llegué a sobrevivir?".

¿Cómo lidiaron mamá y papá con las circunstancias de sus nacimientos? Papá sabía que había nacido en un área rural llamada Gopher Valley. Entonces, cuando él necesitó un certificado de nacimiento para ir con el ejército a Panamá a fines de la década de 1930, no se sorprendió de que el registro local no tuviera el suyo. Pudo obtener algunas declaraciones de nacimiento notariadas del médico y familiares, y no pensó más al respecto.

Pero luego, más adelante en su vida de civil, consiguió un trabajo en Marruecos y surgió la necesidad de un acta de nacimiento para sacar su pasaporte Americano. A través de ese proceso, los viejos rumores familiares que él siempre había ignorado de que algún "granjero" había estado involucrado en su nacimiento, comenzaron a resurgir. Papá era un hombre que vivía en el presente y miraba hacia el futuro. Pero las dudas sobre su origen lo hicieron más introspectivo y reflexivo.

El padre de Van Atkins


Él no era católico. Pero a partir de entonces, se interesó realmente en las perspectivas católicas (¡Cuidado de interrumpirlo mientras miraba su programa favorito, del Obispo Fulton Sheen!) Y llegó al punto de defender los dogmas católicos, incluso sobre temas de la vida, mejor que la mayoría de los católicos bautizados. Y, efectivamente, en su lecho de muerte, solicitó el bautismo y fue recibido en la Iglesia Católica, donde sintió que había encontrado a su verdadero Padre.

Después de que falleció, las pruebas de ADN realizadas por mí, en relación con mi afición a la genealogía, probaron los rumores, y el “granjero” resultó ser su tío abuelo materno, en cuya casa había nacido.

La revelación sobre el nacimiento de mamá fue más bien una sorpresa repentina. El mudarnos a Marruecos significaba que también ella necesitaba un pasaporte. Eso hizo que su madre le dijera, por primera vez, que ella no era la hija natural de sus padres. De hecho, ella nunca había sido formalmente adoptada.

Sus padres habían perdido un bebé y estaban visitando Dakota del Norte. Oyeron hablar de una niña que había sido abandonada en el hospital católico local. Un agricultor local había traído a su hija embarazada de 13 años que había sido violada por un trabajador a ese hospital para pedir ayuda a las monjas ya que no existían instalaciones en el condado para manejar tales circunstancias.

Las monjas la acogieron y fue un nacimiento muy prematuro, una sentencia de muerte casi segura en aquellos días. Como la bebita se estaba muriendo, las monjas la bautizaron como católica. (Hasta hoy sigue siendo la única católica en el linaje de su madre biológica). Pero sobrevivió milagrosamente (¡el plan de Dios volvió a funcionar!)  Y finalmente los padres de mamá decidieron llevarse a la bebé cuando regresaran a Oregón.

Después de que mamá se enteró de las circunstancias de su nacimiento, se esforzó por localizar a su madre biológica. Estaba enormemente agradecida y maravillada de que una niña tan joven fuera tan valiente para dar a luz. Especialmente cuando el mundo, en los últimos años de mi madre, comenzó a ver tal valentía como una tontería, y a los bebés concebidos en estas circunstancias como "tragedias".

La madre de Van Atkins

Mamá comenzó a reconocer y aceptar el plan de Dios en su vida. Su vida tan longeva (vivió hasta los 96), sólo podía ser parte del plan que Dios tenía para ella. Cuando mamá murió, ella había pasado por 3 matrimonios, 2 divorcios y mucho dolor físico, pero murió en comunión con la Iglesia, recibiendo todos los sacramentos, y reverenciada como un pilar de su parroquia.

Incluso la vida de la madre biológica de mi madre se vio claramente afectada por el hecho de ser violada y elegir tener a su hija a una edad tan temprana.  La violación la hizo incapaz de tener otro hijo y se convirtió en la mentora y consejera favorita de todos en la familia lejana de su hermano. Cuando la familia descubrió que la hija de su amada tía había sido encontrada, hubo un derramamiento increíble de alegría y amor por parte de ellos.

Y, difícil de creer, pero todavía hay otro aspecto notable en la historia de nuestra familia: a la madre de mi esposa Maureen le diagnosticaron cáncer terminal, pero se negó a recibir tratamiento para poder dar a luz a Maureen, a expensas de su propia vida. El gran sacrificio de su madre ha estado presente durante toda su vida y fortaleció su fe católica en todo momento. Ha sido parte integral de su conciencia y crecimiento espiritual y ha desempeñado el papel principal de líder en la fe de nuestra familia.

Mientras humildemente miro hacia atrás en la vida que Dios me ha dado hasta ahora, diariamente le agradezco que mi familia desempeñara un papel en su plan. Me rompe el corazón cuando aquellos que desprecian despreocupadamente la santidad de la vida comienzan sus argumentos delirantes y autocomplacientes de "mi cuerpo" - que es realmente "mi evasión de las consecuencias de mis actos". ¡Mal! El plan de Dios para poblar su reino con almas preciosas que él saca de su amor perfecto no tiene excepciones.

Cuando nuestro egoísmo y falta de confianza nos lleva a tomar una pequeña vida que es de Dios, es una tragedia mucho más grande que la terrible pérdida de esa vida. Es una completa negación del amor de Dios y del papel absolutamente necesario de ese niño en el plan de Dios para la felicidad de todos nosotros.
Van Atkins y buena parte de su familia

Comencé mi pasatiempo de genealogía y creé nuestro árbol genealógico para que mi familia inmediata y mi familia lejana y todos los que vienen después de nosotros siempre sepamos y podamos reflexionar sobre el heroísmo de muchos de nuestros antepasados, pero más especialmente de mamá y papá, abuela y abuelo, y bisabuela. Estas queridas almas creían que toda vida era preciosa y valiosa, sin importar cómo llegó a ser o lo que cueste, y se sacrificaron voluntariamente para que pudiéramos disfrutar el regalo de la vida de Dios.

Les pido que nunca sean olvidados porque, sin su amor desinteresado, no estaríamos aquí, y sinceramente creo que el mundo sería un lugar incompleto. Nuestras vidas serán mucho más de Dios si también podemos tener, como ellos lo hicieron, al menos un momento de anteponer los demás a nosotros. ¡Gracias a ellos!


Biografía: Van ha estado casado 50 años con su amada Maureen. Es padre de 4 hijos y abuelo de 7 nietos. Él y Maureen actualmente sirven como coordinadores de RICA en su parroquia. Además, poseen un próspero programa de coaching de salud especializado en áreas de mejora de la salud: peso, nutrición, suplementos, dieta, seguridad y desintoxicación del hogar, estrés, ejercicio y sueño.

Saturday, January 6, 2018

Tengo miedo de ver cómo están asesinando a los niños malteses



Rebecca Kiessling, Presidenta de Salvar El1

(Escrito como respuesta al artículo pro aborto: “¿A qué tienes miedo?”).

Artículo publicado originalmente en Times of Malta


Por supuesto, y con razón:  Los niños de Malta se encuentran en el punto de mira.  La mal llamada “Fundación de los Derechos de la Mujer”, WRF, (por sus siglas en inglés) tiene en su punto de mira a los bebés malteses que están en el útero y se encuentra a la espera de la oportunidad de utilizar sus armas letales contra de ellos.  Pero no solamente se encuentra al acecho, también están conspirando en contra del activo más importante de Malta:  los niños.

La estrategia de este plan es cometer violencia dentro de los cuerpos de las mujeres embarazadas en nombre de los “derechos de las mujeres”. Ésta no podría ser más hipócrita.

Dimitrijevic y Dibben de la “Fundación de los Derechos de la Mujer” (WRF) desean manipular a los niños de Malta ya desde la escuela e iniciar “una discusión” sobre sus objetivos finales y queda claro en su reciente artículo: “¿A qué temes?”.

Ellos desean promover una estrategia de genocidio con los niños empezando ya en las escuelas y tienen la astucia de hacer dicha pregunta. De la misma manera que el Lobo se  la hizo a Caperucita Roja.

Hay mucho que temer…

Hoy día, Malta es una nación moralmente superior porque la violencia no se emplea como solución.  Al contrario, Malta ofrece servicios de salud que realmente curan, no matan, y doctores con una gran profesionalidad que hacen  honor a su Juramento Hipocrático de “No Dañar”.




En una sociedad civilizada, matar no es moralmente aceptable como una solución al sufrimiento, pero el aborto defiende la base de su plan letal en términos de “salud reproductiva”, “Decisiones Difíciles” y “Tratamiento Prescrito” como formas de terminar el sufrimiento.

“YO NO MEREZCO LA PENA DE MUERTE POR LOS CRÍMENES DE MI PADRE BIOLÓGICO”.

Si estás embarazada, luego te has reproducido y premeditadamente sacrificas la vida de un ser humano, eso no es “tratamiento”. Josef Mengele, quien experimentaba con niños judíos como “tratamiento”, estaría orgulloso de escuchar cómo emplean este término—así como en Islandia, donde recientemente celebraron que casi han erradicado el Síndrome de Down.  ¿Erradicado? Es el mismo término usado por los nazis. 

Una Cultura de muerte empieza con el engaño, con frases y terminología que, de hecho, se camuflan a sí mismas, inicialmente ocultando sus intenciones reales.  Y luego, antes de que te des cuenta, tienes grandes grupos generacionales desaparecidos porque convertiste a tu tierra en un campo de muerte de tu propia carne y sangre, con el sacrificio fácil de los más vulnerables e inocentes.

El mismo artículo de la “Fundación de Los Derechos de la Mujer” (WRF) también hace énfasis en la falta de excepciones en caso de violación e incesto en la ley de Malta.  Yo fui concebida en violación.  Mi madre biológica trato de matarme en dos clínicas ilegales de aborto y está claro, lo hubiera logrado si hubiesen sido legales.

Le debo mi vida a la ley que me protegió, así como las mujeres y los niños de Malta se encuentran protegidos hoy.  Y ahora, mi madre biológica está feliz de que ambas nos salvásemos del horror del aborto.

Yo no merecía la pena de muerte por los crímenes de mi padre biológico.  Yo no veo que la “Fundación de los Derechos de la Mujer” (WRF) abogue por la pena de muerte para los violadores; solamente para el niño inocente.  Es una barbarie castigar a un bebé por los crímenes de otra persona.  A violadores, acosadores, traficantes de blancas (traficantes de sexo) les encanta el aborto.  Les protege y permite continuar con su explotación.

La “Fundación de Los Derechos de la Mujer” (WRF) dice que se preocupa por su propio género. Pues yo soy una mujer y ellos desean que estuviera muerta.  No siento el amor por ningún lado.

Además, el aborto está siendo propuesto en nombre de los derechos de las mujeres, pero, en todo el mundo, las mujeres están perdiendo sus voces, porque son principalmente las mujeres quienes están siendo sacrificadas.

Te invito a que veas la película “Las Tres Palabras más Mortales en el mundo” (The Three Deadliest Words in the World): “Es una niña” (www.itsagirlmovie.com).  El ‘generocidio’ masivo del que estamos siendo testigos en Asia y que se está desplazando a gran parte del resto del mundo, ha provocado un aumento en el tráfico de sexo, secuestro de niñas, disminución de la educación para las mujeres y poca representatividad de mujeres en el ámbito político.

Las mujeres son coaccionadas y abocadas no solamente al aborto, también a “escoger” abortar a sus niñas, llevando sufrimiento a su propio género.

Pero la “Fundación de Los Derechos de las Mujeres” (WRF) quiere que se piense que los pro vida somos los que estamos ciegos a las peticiones de las mujeres.  Ser pro-mujer es ser pro-vida.


Por favor, suplicamos a las buenas personas de Malta que no permitan que las voces de la muerte ganen.   No dejen que la sangre de los niños inocentes de Malta se derrame sobre su país.

Para leer el artículo original en inglés:

https://www.timesofmalta.com/mobile/articles/view/20171219/opinion/Afraid-of-Maltese-babies-being-killed-Rebecca-Kiessling.666018

Monday, November 20, 2017

El Perú Provida es Moralmente Superior, por Rebecca Kiessling

Es un gran honor que me hayan invitado a hablar en Perú en el Primer Congreso Internacional DEFIENDE LA VIDA PERU. Soy abogada, esposa, madre de cinco hijos, conferencista pro vida internacional, escritora y Presidenta de Save the 1 (Salvar El 1), una organización pro vida internacional con una red de más de 525 personas que fueron concebidas en una violación (como yo) y madres que quedaron embarazadas como consecuencia de una violación y que, o bien han criado a sus propios hijos concebidos en violencia, son madres biológicas que los entregaron en adopción o abortaron en su momento y ahora lamentan haberlo hecho. Además, tenemos cientos de padres en nuestra red a los que se les recomendó abortar debido a diagnósticos pre-natales incompatibles con la vida, u otros también cuyos padres fueron aconsejados con la opción del aborto. Valoramos nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos. Y por eso animamos a la gente del Perú a continuar protegiendo la vida humana, ¡SIN EXCEPCIÓN!

Estoy segura que habrán oído a los que promueven el aborto decir que es una atrocidad forzar a la víctima de una violación a llevar en su seno “al hijo de un violador”. En primer lugar, no soy la hija de un violador, soy la hija de una víctima de una violación. A mi madre y a mí nos parece muy desagradable cuando se me describe de otro modo. ¡El violador no tiene ningún derecho sobre mí! Digan a todos aquellos que piensen tales cosas que no me insulten, ni tampoco a mi madre con este tipo de palabras.

En segundo lugar, es simplemente una monstruosidad castigar a un bebé inocente por el crimen de otra persona. La justicia determina que, en una sociedad civilizada, hemos de castigar a los violadores, no a los bebés. ¡Aquellos que quieren matar a niños inocentes son unos bárbaros!

Yo no merecía la pena de muerte por el crimen de mi padre biológico. Mi propia madre biológica intentó matarme en dos abortos ilegales, y ella era pro aborto cuando nos conocimos hace unos 29 años, pero hoy, ambas agradecemos que la ley nos protegiera del horror que supone el aborto, así como en la actualidad las mujeres y los niños de Perú cuentan también con esta protección. Mi madre relata que, en aquel momento, el aborto era la única opción que le ofrecían. No había centros de ayuda familiar para mujeres embarazadas y nadie le daba ninguna esperanza.


En Perú tienen legisladores que han puesto su punto de mira en niños como yo. A ellos les pido que rectifiquen y que no nos utilicen como anzuelo. Yo no quiero ser parte de ese juego en el que debo ser cazada y abatida. Soy una persona y merezco todo el respeto y el derecho a vivir tanto como ellos. Este estigma con el que se pretende marcarnos es deshumanizador y carente de toda moral, no sólo para aquellos concebidos no nacidos, sino también para aquellos que ya lo hicieron y son consecuencia de una violación. El dolor que provoca su odio es enorme y duradero.

Legalizar el aborto en caso de violación y otras excepciones es dejar claro a personas como yo que nuestras vidas son menos valiosas que cualquier otra por la manera en que fuimos concebidas. Imaginen que una nación prohibiera el aborto, pero lo permitiera en casos de bebés concebidos en hogares judíos, de familias católicas o de madres latinas, por poner ejemplos.

Un mensaje así daría a entender que estas personas tienen menor dignidad y no merecen la misma protección que las demás. Sin duda, habría un clamor internacional si la legalización de un perjuicio tal llegara incluso a proponerse, porque todo el mundo se daría cuenta de su enorme carga discriminatoria. Y, sin embargo, sucede lo mismo con mi asociación, donde sufrimos por la maldad y el desprecio constante hacia nuestras vidas. Las madres que han sobrevivido a una violación se lamentan al ver como sus hijos son sistemáticamente marcados y denigrados. Sufren incluso más porque, en ocasiones, se las acusa de no decir la verdad puesto que, si hubieran sido violadas, se da por supuesto que habrían abortado y también porque son mujeres que aman a sus hijos.

Nos reconforta la preocupación por las víctimas de una violación pero estas mujeres tienen mayor probabilidad de morir en el año siguiente a la agresión si han abortado que aquellas que optaron por dar a luz a sus hijos. El Dr. David Reardon, en su libro ‘Víctimas y Victoriosas: Sobre los embarazos, abortos e hijos nacidos de una agresión sexual’, cita los estudios que se han realizado sobre este punto. Después de un aborto, las víctimas de una violación tienen un índice más elevado de suicidio, drogadicción, etc. Los violadores, los pederastas y proxenetas promueven el aborto, porque destruye la evidencia de su crimen y les da vía libre para continuar sus fechorías y abusos. Incluso, en ocasiones la propia madre de una muchacha la ha explotado sexualmente o la ha abandonado a su suerte.

El bebé es siempre el héroe de la historia, por dejar la violación al descubierto, liberando a la madre de una situación abusiva, protegiéndola y sanándola. Así que, si se preocupan de las víctimas, deben proteger a las mujeres de su violador y del aborto, pero no del bebé. El niño no es el enemigo que deba asustarlas. Es absurdo sugerir que una mujer debe sentir miedo de un inocente bebé.

En relación al diagnóstico pre-natal que determina “incompatibilidad con la vida”, es imposible aplicárselo al bebé concebido cuando, en realidad, ya es un ser humano vivo. Mientras haya un latido del corazón, hay vida y hay esperanza. Los médicos que aconsejan el aborto en estos casos son los que realmente tienen un corazón enfermo y demuestran su falta de humanidad cuando se niegan a tratar a esos bebés cuyos padres no quieren abortar. Una mentalidad eugenésica se impone cuando se permite el aborto por cualquier razón.

Veo el lenguaje que usa el lobby abortista internacional y cómo intenta menospreciar a las naciones pro vida como Perú, tachándolas de anticuadas o “tercermundistas”, como si la eliminación de los más vulnerables fuera algo “progresista”. La verdad es que Perú es una nación moralmente superior porque han establecido los rasgos más importantes que una cultura debe tener, una cultura donde la gente es amada, respetada, protegida y aceptada. El sacrificio de un niño, eso sí es anticuado. Peruanos, por favor, no empiecen a favorecer una cultura de discriminación y de muerte.

Hace unos pocos años, empezamos SalvarEl 1, la sección española de Save the 1, porque nos dimos cuenta de que América Latina estaba en el punto de mira de los partidarios del aborto. De hecho, están usando el supuesto de la violación para intentar legalizar el aborto a la carta por cualquier razón durante los nueve meses de embarazo, a expensas del contribuyente, tal y como sucedió en los Estados Unidos. Sabemos lo importante que son nuestros testimonios porque son historias de vida que impactan emocionalmente más que cualquier argumento que pueda aportarse.

En los Estados Unidos la decisión de la Corte Suprema en el caso Roe vs Wade supuso un hito importante en la historia del aborto en mi país porque lo hizo legal en todo el territorio nacional. Norma McCorvey –su nombre real era Jane Roe- era una mujer embarazada cuyo abogado le aconsejó mentir sobre el hecho de haber sido violada por una banda. Años más tarde, ella misma buscó revocar el signo de su causa judicial, sintiendo sobre su conciencia el peso de los millones de almas que cada año eran abortadas por culpa de aquella sentencia de muerte. Alrededor de 60 millones de niños y niñas han sido asesinados sobre la mentira de una violación que nunca existió. Los defensores del aborto lo saben y por eso explotan el supuesto de la violación para abrir la puerta que ha de permitir el exterminio de cualquier ser humano concebido y todavía no nacido.

En cualquier lugar donde hablo, hago mención a ustedes los peruanos, y su VALIENTE Y FIRME defensa de la vida; de cómo luchan día a día a favor de la vida, como si su propia vida dependiera de ello; como hace un año y medio, el pueblo de Perú dijo NO a los muchos intentos por legalizar el aborto en casos de violación, y como un mes después, más de 500.000 personas participaron en la Marcha por la Vida en Lima. En Estados Unidos tuvieron que pasar 40 años desde la legalización del aborto para poder congregar a tanta multitud en una marcha por la vida.

Todas las personas con las que hablo se muestran impresionadas de cómo en Perú han conseguido reunir a tanta gente y también por el hecho de luchar por la vida de la persona concebida en una violación. ¿Saben ustedes cuánta gente asistió a la Marcha de la Vida en Estados Unidos cuando se empezó a legalizar el aborto por violación en los estados sureños a finales de los años 60? ¡Ninguna! No hubo ninguna marcha porque apena hubo alguien que se preocupara por esos niños. No fue hasta que el aborto se legalizó bajo cualquier circunstancia que se empezó a organizar concentraciones por la defensa de la vida. Eso no ha sucedido en Perú. ¡La gente de este pueblo son más sabias y cuidadosas! ¡LOS FELICITO!

Cuando me pidieron hablar en Perú en el Primer Congreso Internacional DEFIENDE LA VIDA PERU, lo primero que pensé fue que tendría la oportunidad de conocer a esas  personas que son héroes para mí  y que constituyen una fuente muy valiosa de información y coraje. Perú demuestra al mundo entero cuán valiosa es toda vida humana. Son modelos y ejemplos pro vida para todos.

Recientemente, los promotores del aborto han intentado introducir un nuevo proyecto de ley en Perú para legalizarlo en caso de violación. Los partidarios de la muerte y la destrucción no van a cesar en su empeño. Por eso, les pido de corazón a la buena gente de Perú a que no se rindan. Por favor, no dejen que vuestra nación se convierta en un campo de exterminio como Estados Unidos, como Canadá y como tantos otros países de Europa y Asia. No derramen la sangre de niños inocentes peruanos en esta tierra de vida. Continúen protegiendo la vida desde el inicio de su concepción, de cada una de ellas, ¡sin excepción!


BIOGRAFÍA: Rebecca Kiessling es la fundadora y presidenta de Save The 1 (Salvar el 1). Es esposa, madre, abogado, conferenciante internacional, escritora y activista. Ha hablado en los Parlamentos de diversos países, incluyendo Brasil, Chile, Irlanda, Irlanda del Norte, Polonia, Malta, Canadá y en el Congreso de los Estados Unidos; también en muchos de los parlamentos de los Estados americanos. Ha colaborado en la creación e introducción de proyectos de ley para proteger a las víctimas de violación y a sus hijos. Como abogado, ha litigado en numerosos casos concernientes a mujeres víctimas de violación y a sus hijos. Es también co-fundadora de Defensa del Embrión.


Thursday, September 21, 2017

¿A quién le importa las víctimas de violación? Por Rebecca Kiessling

Desde que volví a casa de mi reciente visita a Chile, he sido atacada en las redes sociales, junto con Diana Contreras -una madre chilena que quedó embarazada producto de una violación y tuvo un aborto espontáneo- porque ambas nos reunimos con un candidato presidencial pro-vida (José Antonio Kast) durante mi visita, y uno de los principales periódicos de Chile publicó un artículo al respecto.

Así que nos han atacado mucho con palabras extremadamente violentas. Aunque no es raro que los defensores del aborto se comporten de esta manera, me doy cuenta de que esto no es algo a lo que muchos están acostumbrados. Las personas buenas se alarman al ver tales palabras odiosas y viles.


En primer lugar, no hicimos nada malo. Sí, estamos bajo ataque, pero somos inocentes.  Y sé que Dios convertirá todo esto en bien. Las voces del odio y la muerte pueden sonar más fuerte, pero hay muchas personas mirando en silencio que tal vez no saben qué pensar sobre este tema. Ahora están observando el odio absoluto que hay en contra nuestra y tengo la confianza que esto, en última instancia, provocará más empatía hacia los niños inocentes concebidos en violación y a las madres que los aman.

La gente decente no disfruta viendo a otros siendo atacados tan agresivamente.

¿Has visto películas de vampiros en las que alguien saca un crucifijo y lo sostiene ante el vampiro y él grita? el vampiro empieza a quemarse porque se ha enfrentado con la verdad máxima y conoce el poder de la Cruz. Esto es lo que está sucediendo ahora en esta batalla para defender la vida. En lugar de un crucifijo, ponemos la cara del niño concebido en violación ante ellos, así como el rostro de las madres que aman a sus hijos y están aterrorizados porque conocen el poder de nuestros testimonios. Ellos quieren silenciarnos e intimidarnos para someternos. Quieren que tengamos miedo. Quieren que tenga miedo de volver a Chile. Pero cuando fui amenazada por este mismo espíritu de muerte desde Polonia y alguien "se ofreció" a romperme las piernas si iba a Polonia, entré al avión con piernas fuertes y firmes porque sé que la verdad está en mi lado y el amor es más fuerte.

Además, sabía que algo especial iba a suceder ahí  porque las voces de odio eran tan fuertes. De hecho, gritaban como un vampiro.

Es bueno que seamos relevantes y que hayamos llevado la batalla al enemigo. No queremos ser como un equipo de fútbol que se reúne antes del partido para una conversación sobre estrategia con el entrenador y el capitán del equipo, y que después nunca salen a la cancha para enfrentarse a su oponente.

En este momento, estamos enfrentando al oponente y otros están viendo este épico partido. Algunos están tratando de determinar a qué equipo pertenecerán. Estos espectadores ven que nos comportamos con honor. Los oponentes demuestran poco espíritu deportivo –un comportamiento realmente grosero- y esto no les gusta a los que están mirando el partido. Así que siempre recuerda que hay multitudes mirando y estamos convenciendo a la gente.

Este combate nos hará más fuertes. Es como el entrenamiento con pesas. Levantas pesas y eso desgarra los músculos, pero como resultado de este entrenamiento de resistencia, los músculos que se vuelven más fuertes. Esto es lo que está pasando con nosotros. Puede parecer doloroso y desagradable en este momento. Podríamos estar en el gimnasio y preguntarnos por qué estamos entrenando tanto. Pero sabemos que al final seremos más fuertes y de nuevo, otros lo verán y admirarán y respetarán nuestro compromiso, nuestra tenacidad.

"No nos cansemos de hacer el bien, porque en el momento oportuno cosecharemos si no nos rendimos". - Gálatas 6: 9

Muchos de los comentarios negativos recientes apuntan a que estamos celebrando la violación porque yo, y otros, valoramos mi vida, o dicen que otros están promoviendo la violación al compartir mi historia:  el hecho de que aplaudamos a los bomberos no significa que celebremos los incendios premeditados. Si bien es cierto que sin incendios premeditados, no habría bomberos, es absurdo sugerir que una persona a la que le gustan los bomberos es pro-incendio. Admirar a los médicos que sanan no lo hace pro-enfermedad.


Lo mismo ocurre cuando valoramos la vida de un niño concebido en violación. ¡Por supuesto que no somos pro-violación! De hecho, dar a luz típicamente acaba con la violación para muchas víctimas jóvenes de agresión. Apoyar el aborto es en realidad pro- violación, porque el aborto protege y permite a los violadores, pedófilos y proxenetas continuar con su crimen.

Algunos de los otros comentarios sugieren que no nos interesan las mujeres, y especialmente las víctimas de violación. En primer lugar, Diana y yo somos mujeres, así que la ironía debería  ser obvia. En segundo lugar, ahora tengo cientos de amigas que son sobrevivientes de violación que o bien aman a sus hijos que están criando, son las madres biológicas por violación de un niño entregado en adopción o lloran la pérdida de ese niño por un aborto involuntario, o lamentan haber abortado después de la violación. Estas mujeres son preciosas para mí. Mi propia madre es una víctima de violación. He abogado a nivel mundial para que las leyes protejan a las madres sobrevivientes de violación y sus hijos para prevenir que el violador tenga derechos parentales. Estos defensores de la muerte no tienen ni idea de lo que están diciendo, lanzando semejantes tonteras en un inútil intento de silenciarnos.

Somos las verdaderas feministas porque animamos a las mujeres y les decimos: "¡Tú eres más fuerte de lo que crees, yo creo en ti, PUEDES hacer esto!" Mientras tanto, los defensores del aborto sugieren continuamente que las mujeres somos débiles y patéticas

y que debemos tener miedo de un bebé - ¡un bebé! Enseñan a las mujeres a odiar. Las convierten en asesinas. Incitan a victimizar a alguien más pequeño e indefenso. ¿y esto es pro-mujer? No.
Si quieres ver mujeres fuertes, echa un vistazo a las mujeres que han compartido sus historias de casos difíciles a través de Salvar 1. Comparten valientemente sus historias y su amor por la vida, mientras se exponen a ser atacadas por las fuerzas de la muerte. Pero el amor gana porque el amor es más fuerte que la violencia, el miedo y el odio, ¡y no nos callarán!



BIO: Rebecca Kiessling es una oradora internacional pro-vida, abogada, esposa, madre de 5,fundadora y presidente de Salvarel 1, cofundadora de Hope After Rape Conception, cofundadora de Embryo Defense, y autor del folleto Heritage House '76 "Concebida en violación: una historia de esperanza".

Monday, July 10, 2017

Promotores del aborto explotan el caso de la muchacha salvadoreña violada, por Rebecca Kiessling

Promotores del aborto  y grupos feministas internacionales explotan el caso de la muchacha salvadoreña embarazada supuestamente tras repetidas violaciones y su hijo
fallecido.  Pero la verdad, acaba saliendo a la luz...

La muerte de un bebé supuestamente concebido en una violación y la sentencia a su madre adolescente por "Homicidio agravado" ha sido  explotada esta semana pasada por activistas defensores  del derecho al aborto para impulsar su legalización. 

Evelyn Beatriz Hernández Cruz, de 19 años, de Cuscatlán, El Salvador, fue sentenciada a 30 años de prisión por la muerte de su hijo.

Un aluvión de noticias se  publicaron rápidamente en todo el mundo, utilizando este caso para justificar la legalización del aborto. En cada uno de estos artículos se citó a alguien  pro-aborto de Amnistía Internacional o del Grupo de Ciudadanos para la Despenalización del Aborto. No es de extrañar que, a principios de este año, se introdujese un proyecto de ley en El Salvador para legalizar el aborto en casos de violación y es evidente que ven esto como la oportunidad de saltar al ruedo  y rematar el trabajo.

Como fundadora y presidenta de Save The 1 (Salvar El 1) una organización internacional  pro-vida con una red de más de 500 personas concebidas en una violación (como yo) o madres que quedaron embarazadas tras una violación, me preocupó mucho que sólo UN punto de vista se expresase en la cobertura de la noticia así  como los numerosos puntos negros en la historia e informaciones incompletas que dejaban tantos cabos sueltos y preguntas sin respuesta...

Todos los artículos publicados evidenciaban  que hubo un juicio y una sentencia, pero  los diversos artículos proporcionan información diferente sobre lo que realmente ocurrió en este caso - algunos parecían estar omitiendo intencionalmente la información pertinente. Otros artículos indicaban que los medios de comunicación locales informaron de  que ella fue condenada por no buscar "atención prenatal". Sin embargo, dados los hechos, las circunstancias eran y son bastante más alarmantes que eso.

Muchos citaron el artículo de Guardian como su fuente, donde se informó no sólo de que Cruz dio a luz en una fosa séptica , sino también que fue arrestada después de que la policía encontrase al bebé todavía allí . Esto me sugirió  que no hubo ningún esfuerzo para sacar al bebé de allí . Los informes decían que los expertos médicos no pudieron determinar si el bebé nació vivo o muerto, pero dejar a un bebé entre heces para morir ahogado es mucho más que no buscar atención prenatal. 

Según el artículo publicado por The Sun , el juez afirmó  que dejó caer al bebé en la fosa para que muriera, lo que sería un asesinato premeditado según  la ley. La historia de noticias de The Guardian también dice que, en la sentencia, el juez expresó que parecía evidente que la madre de la niña tuvo algo que ver,  también. Me pregunto  qué salió en el juicio. Es evidente que se necesitaban leer decenas de artículos para obtener una imagen más amplia de lo que dicen los pro-aborto.

Este artículo de la BBC explica que su madre la llevó al hospital para tratarla de la hemorragia que sufría.  Mientras, dejaron  al bebé en el baño - comportamiento muy extraño si no estaban tratando de ocultar algo.

Todos los informes indicaban que la joven madre (18 en el momento) estaba sufriendo violaciones en grupo. Si vivía en casa con su madre, tal vez sabía o debería haber sabido que su hija estaba siendo violada... Me parece inconcebible que ninguno de estos artículos informe de los esfuerzos que se han hecho para que la niña esté protegida, y no hay citas de defensores que expresen tal preocupación.

A menudo encontramos que la madre de una niña puede estar participando en su tráfico, o por lo menos, dejándola desprotegida.

Pero dentro de todo este mar de dudas y de todas estas piezas del puzzles que no encajaban, HOY se sabe la verdad sobre este caso. 

Parece que la muchacha, finalmente, no fue violada y que reconoció su relación amorosa con un muchacho que, posiblemente, sea el padre. También se sabe que rechazó los esfuerzos de los servicios sociales que la visitaron ante los rumores de que estaba esperando un hijo y se negó a cualquier tipo de seguimiento o cuidado y control prenatal. Dio a luz en una fosa séptica llena de heces y allí abandonó a su hijo nacido a término, que respiró y murió allí  mientras ella era trasladada a un hospital para detener su hemorragia.  

Y este caso, manipulado por el lobby abortista y feministas internacionales para su propio provecho, nada tiene que ver ni con el aborto ni con la ley que lo regula, pues es un caso de HOMICIDIO AGRAVADO  y por él ha sido juzgada y condenada a 30 años.  Es importante dejar claro que la pena de cárcel por aborto en el Salvador no excede los 8 años. 

Seguramente, hay muchas cosas que no sabemos en este caso particular. Pero de lo que no nos cabe ninguna duda es de que nuevamente una joven y su hijo fallecido han sido utilizados por los promotores del aborto a través de la mentira y de la recreación de una situación y una historia falsas desde el comienzo. Y esto sí que es violación, la peor violación a una muchacha y a su hijo. 

Adjuntamos el enlace para leer la noticia más extensa:



BIO:  Rebecca Kiessling es oradora internacional pro-vida, escritora y abogada y esposa y madre

Thursday, January 19, 2017

Nuestro nieto es la luz en la oscuridad


por ANGI GROGG

Nuestro nieto nació después de que nuestra hija de 14 años fuera violada.

Hace cinco años, yo tenía todo resuelto en la vida - una familia perfecta, trabajo perfecto, hogar perfecto. Nuestra familia estaba viviendo con orgullo el sueño americano - teníamos todo. El 21 de diciembre de 2010 - el día más oscuro del año, todo cambió para nosotros. Poco sabíamos que nuestras vidas se transformarían para siempre el Día de la Madre 2011. El recuerdo de ese día es surrealista.

Es el día en que descubrí que nuestra hija de 14 años, Pyper, había sido violada por un soldado de 18 años de edad y había quedado embarazada. Parecía haberse truncado aquella vida perfecta y esto sería el primero de muchos días dolorosos para nuestra familia.
Nuestra familia ha experimentado demasiados puntos críticos en los últimos cinco años. Para mí, lo más difícil es esa pesadilla recurrente, que sucede a la misma hora todos los años en el mes de Diciembre. Invariablemente, en los últimos tres años, en lugar de hacer planes de vacaciones nos esforzamos por borrar de nuestra mente los sucesos del mes de diciembre de 2010.
Un año después de aquel fatídico día, en diciembre de 2011, mientras nos sentíamos felices por el nacimiento de nuestro nieto Noah unos meses antes y en espera de su primera Navidad, estábamos obsesionados por las circunstancias que rodeaban su concepción y el miedo de lo que el futuro deparara para nosotros. El proceso de informar de la violación a las autoridades militares y civiles y la investigación por la que tuvo que pasar Pyper estaba todavía muy cercano, por lo que las heridas aún estaban frescas. Parecía que todo y todo el mundo estaba en contra de nosotros. Nuestros amigos y familiares cuestionaron nuestras elecciones, culpaban a mi marido y a mí por lo que pasó, y algunos incluso nos abandonaron porque simplemente no podía aceptarlo.
A medida que avanzaba el 2012, la lucha se intensificó. En diciembre de aquel año, nos enfrentamos a una de las tareas más difíciles de nuestras vidas. Nadie nos podría haber preparado para el horror que estábamos a punto de sufrir, incluyendo que un abogado de la defensa sugiriese que nuestra hija no había sido realmente violada porque, de haber sido así, hubiera abortado. Así pues, el violador fue absuelto.
El 21 -la misma fecha oscura, nos encontramos ​​dentro de una camioneta, en estado de shock e incredulidad, conduciendo miles de millas para volver a casa. Pero nuestra situación todavía iba a empeorar más ya que nuestro nieto Noah estaba en peligro. El violador había solicitado su custodia. Nos habían advertido que se trataba de una estrategia común, y con la falta de justicia en el proceso penal se presumía una amarga batalla de custodia en un tribunal civil.
Durante los siguientes doce meses, pasamos por un diluvio de documentos judiciales por el acoso y las amenazas. Cada día traía
un nuevo temor. La angustia nos consumía, pero a medida que nuestros días se oscurecieron, nuestra determinación se hizo más fuerte. ¡No íbamos a renunciar! Lucharíamos por Noah hasta el último aliento. Pero, esta vez, el resultado sería diferente.
El día en que llegó la decisión del tribunal no lo celebramos. En su lugar, pasamos el día en silencio reverente con sólo unas pocas llamadas a la familia y amigos que se interesaban. Liberarnos de nuestros verdugos suponía el comienzo de una nueva vida de normalidad. Hoy tenemos a nuestro pequeño Noah -nuestro regalo, la belleza que llegó de la violación de nuestra hija. Ha sido por la misericordia y la gracia de Dios que estamos donde estamos. Él ha tomado un acto de maldad y lo ha convertido en un acto de bondad para dar gloria a su nombre.
Nuestro nieto es el arca que lleva a la familia a través de nuestros días más oscuros. Ha sido y es la luz en la oscuridad; el ancla que nos ha dado Dios para sostenernos firmes en nuestra fe.
BIO: Angi Grogg es madre de 4 hijos y abuela por violación; bloguera de Save the 1(Salvar El1).
Pyper es la chica de la bufanda amarilla

Friday, December 30, 2016

Vengo con una bandera de luz que es la vida, por Rebeca Solórzano

Me llamo Rebeca Solórzano. Vengo con una bandera de luz que es la vida.


Nací en 1986. No es frecuente que un bebé venga a este mundo en situaciones tan adversas como fueron las mías: Nacer de una madre enferma, no apta para cuidar un hijo y, más aún, que el nacimiento de ese bebé sea, además, consecuencia de una violación. Y que ese bebé, en tamañas circunstancias, no tenga un padre que vele por ella ni una madre, puesto que ella no me podía  cuidar. Sin embargo, hay historias que parecen milagros y yo soy un milagro.

No tuve la oportunidad de vivir con mi madre biológica, pero en cambio llegaron dos seres llenos de luz, que se convirtieron en mis padres adoptivos.

Mi padre es carpintero y mi madre ha trabajado en oficios varios. Crecí con ellos, en una familia humilde. Mis padres siempre lucharon por su niña. Lucharon con paciencia y arduo trabajo hasta lograr que fuera capaz de valerme por mí misma. No fue fácil, pero esto me dió fortaleza para afrontar retos en mi vida y darme cuenta de lo que realmente quería. En esta familia maravillosa viví durante 23 años de mi vida. Hace 8 años que conozco mi origen y hoy lo comparto.

Hay una voz en mi interior que sabe que la vida es valiosa sin excepción y agradezco infinitamente que me concedieran la gracia de vivir y ser la mujer que hoy soy. El destino me ha proporcionado experiencias y he aprendido de ellas.


Cuando estudiaba tuve la oportunidad de ir a un intercambio a Chile. Ahí conocí a  personas con grandes talentos, entre ellos conocí a quien hoy es mi esposo, un hombre con un gran corazón. Juntos hemos tenido tres hermosos hijos, los cuales crecen y aprenden a pasos agigantados.


Hoy agradezco la gran herencia que en vida han dejado mi familia y amigos. Este legado es la certeza de que el éxito en la vida no se consigue sólo saliendo en TV o haciéndote famoso como muchos piensan sino luchando y triunfando en cada batalla que vives por mínima que parezca. Amando y agradeciendo los detalles más pequeños y la humildad que, a veces, olvidamos para con los demás.

 Hoy por hoy, soy consciente de mis orígenes y éstos me ayudan a afrontar la vida con valentía. Esto quiero transmitirlo a las generaciones venideras desde mis hijos hasta los que por alguna razón lean esto. La vida es el regalo más grande que podemos tener y las decisiones que tomemos en ella definirán nuestro destino.


Tengo un compromiso con la vida y la defenderé con todo mi corazón, porque a mí me dejaron vivir. Es tiempo de proteger la vida de las nuevas generaciones que formarán una nueva nación en el mundo.



Rebeca Solórzano, escribió este testimonio para Salvar El 1 con la intención de que su historia pueda ayudar a otras personas que pasen por algo parecido.

Saturday, November 26, 2016

No me cansaré de ser testimonio de cuán grande ha sido el Amor y Misericordia de Dios con mi familia

por Jime Navarro

No me cansaré de ser testimonio de cuán grande ha sido el Amor y Misericordia de Dios con mi familia.

Hace ya 19 años di a luz a mi primera hija con 22 semanas de gestación. En un primer momento, pensé que nacería muerta como ocurre en un aborto involuntario pues, por la edad gestacional, era casi imposible que viviese. Pero, de repente, escuché un llanto y me dijeron que era una hermosa niña...

Respiró solita y después de 24 horas, una enfermera se percató de que un pulmón estaba colapsado. De  inmediato, y como en mi país no se andan con el librito, el pediatra tomó su navaja "victorinox" y abrió el pulmón por un costado debajo de la pequeña axila. Él y un neonatólogo pasaron 26 horas seguidas turnándose con una perilla dentro del pulmón dandole oxígeno a la niña, hasta que llegó una ampolleta difícil de conseguir para que se terminaran de desarrollar los pulmones.

Tuvo que estar 10 días con oxígeno y el pronóstico era pésimo; todos los días me decían que no pasaría la noche. Los primeros diez días, los pasé en terapia intensiva junto a ella, viéndola llena de tubos y rogándole a mi marido que la desconectáramos y nos la lleváramos, pero el médico me dijo que él no era Dios, que sólo era un instrumento y que ella luchaba más que ninguno, que le diera la oportunidad de luchar.

Los días eran muy largos en el hospital, y cuando alguien llegaba con víveres o salía a  comer algo, simplemente, el alimento no me entraba; mi esposo me dijo que él también sufría y que me necesitaba y me prometí  no llorar más pero el médico me decía que si no lloraba me daría un infarto, que me bañara y me cambiara, que comiera y durmiera.

El hospital era carísimo, y tuve que dejarlo para ir cada día de 6 am a 4pm que llegaba mi esposo por mí, y regresábamos de 7 a 11 cuando el doctor ya la había visitado y había cambio de turno de enfermera, sólo para saber quién estaría a su cuidado por la noche, y llamar por teléfono a las 3 o 4 de la mañana para comprobar cómo se encontraba.

Así pasó todo el primer y segundo mes, en tanto los doctores me daban los peores pronósticos y yo y mi esposo nos tragábamos los libros que cogíamos de sus consultorios y el expediente, hasta que el médico me regañó y me dijo que, mientras más me informaba, más difícil sería, pues clínicamente era imposible que no hubiera ningun daño, resultado de tantos días de oxígeno. Podría quedar ciega o con estrabismo, sorda o con un retraso mental severo y, en el menor de los casos, con alergias o asma.

Al momento de nacer, cuando la llevaron a la incubadora, mi esposo me invitó a verla y yo no quise acercarme, no quería sufrir y estaba segura que moriría, pero mi abuela me regañó y me dijo que yo era su madre y que me portara como tal, que la niña me necesitaba y que tuviera fe. Me dio una estampa del Padre Pío con una pequeña reliquia, un escapulario verde y la estampa de la Virgen de la Encarnación, aceite de san Charbel y agua de Lourdes. Todo eso para mí que era mujer sólo de los Domingos a Misa, aunque muy consciente de la religión. Me confesaba y comulgaba y me había casado virgen, pero de ahí a tener mucha fe, la verdad no.

Así que un día, con todo el mar de gente que me acompañó sólo la primera semana de la iglesia al hospital y de regreso, amigos, familia, mis padres, mi esposo, me quedé viendo a toda esa gente y empecé a descartar uno por uno a los que podían ayudarme y asegurarme que me llevaría a mi hija sana a mi casa. Y quien más que mi mamá que me ama más que nadie en este mundo, ni siquiera mi marido. Y ahí estaba, llorando conmigo y ella, mi mamá, tampoco me servía de nada.

Entonces,  tomé mi estampa de la Virgen de la Encarnación y todos los días le decía que me prestara su vientre, ya que yo no había servido como mamá, ella podría terminar de incubar a mi hija y le pedí al Padre Pío que no se separara de mi hija hasta que la dieran de alta. Todos los días tenía que ponerle aceite si es que quería tocarla pues su piel se pegaba en mis dedos. Entonces a diario le ponía el aceite de San Charbel y su agua de Lourdes, suplicando a  Dios que me la dejara. Tres meses atrás, en cuanto supe de mi embarazo, mi hermana Hania escogió su nombre: Valeria. Sabíamos, no sé por qué, que sería niña, y el nombre le quedó hecho a la medida pues su valentía nos admiraba. Se asía del dedo de su padre y no lo soltaba. No conocí su carita hasta dos meses después cuando le quitaron la venda de los ojos. Sólo su nariz respingada que resaltaba dentro de ese cuerpecillo flaco oscuro y lleno de pelos que pesaba solo 700 gr. menos de un kilo, la cantidad de carne que yo compro para dos personas.  Y llegaron los peores días y lo que nadie quería que sucediera, pasó: tuvo una infección.

Ese día me despedí de ella, le reproché a mi esposo que me hubiera dejado acercarme, pues hubiera sido más fácil no verla y hacer como que nada había pasado.

Pasaron los dias y la cuenta del hospital crecía, me humillaron pero aún así no la saqué del hospital, los médicos pasaron toda la terapia intensiva al área de cuneros para que cobraran menos, se traían de otros hospitales las mangueras y todo lo que podían para que la cuenta no subiera tanto. A mí no me importaba pero mi esposo tenía doble pesar; mi esposo me pidió que fueramos por un sacerdote que tiene el poder de sanación y lo llevamos al hospital, y la gente dejó de ir, y mi papá pasaba de incógnito disfrazado de doctor sólo para verla y hablarle, y ella lo reconocía pues escuchaba su voz y se movía, pataleaba. Nunca la escuché llorar pues no podía por los tubos, hasta que un 21 de noviembre de 1997 por la tarde me dijeron que fuera a comprar una cuna pues me llevaría a mi hija a mi casa.

Mi esposo fue a comprar una caja de champagne que metimos de incognito para festejar con doctores y enfermeras y me la encargaron mucho, me enseñaron a bañarla y a darle el biberón, le tomé su primera foto pues yo no quise tomarle antes, y por la tarde el hospital ya estaba lleno de gente otra vez para recibir a Valeria y acompañarla hasta la casa.

Los médicos nos  dieron estrictas indicaciones, entre ellas que no saliera y entrara nadie, sólo yo y su padre, pero ese mismo día, todo el mundo la cargó y la besó. Mi esposo estaba enojado pero yo agradecida pues toda esa gente había orado por ella y si Dios había permitido que me la llevara por algo sería, no se la iba a negar a nadie, ella era hija de todos los que habían llorado y orado por ella.

Hoy, es una chica de 18 años, hermosa y sana, que grita como si tuviera 4 pulmones y jamás se ha enfermado sólo 2 veces y de resfriado. El pasado agosto con todo el corazón apachurrado pero felices, la dejamos en la Universidad, esperando que logre sus sueños y planes siempre bajo la Bendicion de Dios.

Alabado sea el Señor, Alabado sea su nombre, Ababado sea, verdadero Dios y verdadero Hombre, Alabado sea en el Santísimo Sacramento del altar.  Y gracias infinitas a mi Santísima Madre de la Encarnación y al Padre Pío, a San Charbel y a todas las personas que oraron por mi valiente y hermosa hija Valeria. Y a mi mamá que sufría el doble por su nieta y por mí. Jamás dejen de confiar, la Misericordia de Dios es infinita.


Jime Navarro, California (USA), ha compatido su emotivo testimonio con SalvarEl1