Saturday, February 23, 2019

He comprendido que, sea fruto de un accidente o de un amor real, todo niño es siempre un Jesús



Por Catalina

Siempre soñé con el día en que sería madre. No podía concebir una vida sin hijos. Sin embargo, mi primer hijo llegó de forma inesperada, increíble, repugnante... Fue concebido una noche de otoño, bajo la amenaza de un hombre que no conocía el respeto a la mujer. Yo tenía 19 años y no sabía nada de la vida. Dos meses más tarde, tuve que rendirme a la evidencia: llevaba un niño en mis entrañas.


¿Qué puedo hacer? ¿abortar?
Entonces comprendí lo que significa la desesperación que no te deja reflexionar, que te lleva a querer tirarte al río más cercano o directamente a abortar. He experimentado todos estos sentimientos y por ello, nunca podré admitir que se juzgue a las mujeres que han hecho una elección distinta de la mía. ¡Basta con tan poco!

En seguida renuncié a morir, idea que me pasó por la cabeza la noche en la que "me enteré". Estaba muy decidida a librarme de este ser no deseado con un aborto. Parecía fácil. Pero, según iban pasando los días, crecían las dudas y la conciencia me torturaba. Ya no sabía qué hacer y me decidí a contarle mi situación a un sacerdote en quien confiaba plenamente. Ayudada con su oración, tras una semana de insomnio, lágrimas, oración y discusión, dije "sí" a "su" vida, plenamente consciente de que suponía en cierto modo decir "no" a "mi" vida.

Este niño tiene sentido
Yo sabía que, al aceptar a este niño desconocido, sacrificaba mis estudios, mi familia, comprometiéndome con un futuro incierto. Tenía miedo de todo, del "qué dirán", de los caracteres hereditarios, de la soledad y, sobre todo, del sufrimiento que causaba a mi prometido, al que tanto amaba y que me amaba...

La cruz es a menudo difícil de llevar, la muerte de uno mismo, difícil de aceptar. Pero a través de esta cruz, se vislumbra la resurrección. Poco a poco he comprendido que, sea fruto de un accidente o de un amor real, todo niño es siempre un "Jesús", el Señor entre nosotros, que nos lleva a comprender mejor el misterio del Niño Dios nacido hace 2000 años, el misterio de Dios que decide hacerse pequeño y vulnerable.

Un padre para este niño
Soy feliz de haber dado la vida, un poco de mi vida, a este niño "caído del cielo". Ha sido su llegada la que me ha formado, la que me ha hecho enfrentarme a todo mi ideal de respeto por la vida, de no violencia, de acogida al más pequeño y de confianza en la vida y en Dios.

Mi hijo me ha enseñado que el amor es más fuerte que el miedo, que cada persona es única, que la fidelidad en lo que se cree trae paz a pesar de las dificultades, que toda vida es un maravilloso regalo de Dios. Igualmente he aprendido que cuando Dios permite un sufrimiento también nos da su fuerza para asumirlo, nos llena de su gracia y nos llama a comprender nuestro sufrimiento a la luz de su propia resurrección. También quiero dar testimonio de que una mujer con un niño puede ser amada por ella misma. Mi prometido, a pesar de las presiones familiares y de los "amigos", a pesar de sus propios miedos ante el futuro, no me abandonó. Todo lo contrario, se ofreció como padre de "mi" hijo que se ha convertido así en "nuestro" hijo.

El mayor de la familia
Y como el amor lo puede todo, nos hemos casado felices y llenos de confianza y hoy formamos una pequeña familia de la que nuestro hijo mayor también forma parte. Nos damos cuenta de toda la felicidad, toda la riqueza que no habríamos conocido de no haber acogido, hace 11 años, a este niño que nos ha abierto a la vida de forma tan intensa.

Biografía: Catalina escribió este testimonio para Salvar El 1, con la intención de compartirlo para poder ayudar a otras mujeres que se encuentren en una situación parecida. Prefiere guardar anonimato sobre su apellido y país.

Friday, February 15, 2019

Embarazada tras una violación, sabía que el aborto es un asesinato




Por Jane, De Jamaica


Comencé a salir con él cuando tenía 18 años y siempre fue respetuoso conmigo. Inicialmente, sólo éramos amigos y cuando estábamos juntos, no teníamos intimidad sexual en absoluto. Rompimos, después, durante un par de años y comenzamos a salir de nuevo. Tuvimos intimidad dos veces, pero por lo demás, nuestra relación no era física. No había ningún indicio en ese momento de lo que algún día sería capaz de hacerme.


Comenzó a prepararse para entrar en las fuerzas policiales y en un par de ocasiones me dijo que, si alguna vez me veía con otro tipo, me dispararía. Era difícil imaginar que hablaba en serio, pero la primera vez que lo dijo, le advertí que, si alguna vez volvía a decir algo sobre armas, terminaríamos nuestra relación. Cuando lo dijo por segunda vez, otra vez le advertí que rompería con él a pesar de que me había dicho: "Si alguna vez rompes conmigo, ningún otro hombre te tendrá si no puedo tenerte yo". Y corté con él después de graduarse en de la policía debido a la falta de comunicación entre nosotros.

Me había dicho en una ocasión: “No importa cómo, vas a ser mi esposa. Incluso si te casas con otro, mataré a tu esposo y tendrás un hijo mío de la manera que sea". Era difícil tomarlo en serio porque sabía que tenía un gran respeto por su madre y sus hermanas y, por lo tanto, era imposible imaginar que podía hacer esas cosas. Además, me consideraba una persona valiente y en ese momento no me intimidaba fácilmente.

Después de las amenazas, me dejó estar durante unos tres años, hasta que se presentó en mi casa una noche y me dijo que quería hablar conmigo. Nos quedamos afuera mientras hablábamos. Me dijo: "No puedo tener un bebé con otra mujer". Dejé en claro: "En primer lugar, no quiero tener un hijo fuera del matrimonio". Pero él se reía, así que pensé que estaba bromeando y pensé que estaba bromeando. Se fue después de eso.

Unos días después, el 12 de octubre de 2015, cuando estaba disfrutando de un permiso por vacaciones, me llamó. No reconocí su número porque había borrado su contacto. Dijo que estaba en el área de paso, y como estaba lloviendo, me preguntó si podía detenerse en mi casa ya que se encontraba mal. Es asmático y necesitaba descansar. Me dio pena y lo dejé entrar en la terraza y en el porche. Para mi sorpresa, se metió en mi casa y en mi habitación. Comenzó a decirme que había sido acusado de múltiples cargos de asesinato y había pasado por causas judiciales, que había renunciado al cuerpo policial y que ahora estaba entrenando en el ejército. Le pregunté si era culpable, y ni siquiera puedo recordar su respuesta por lo que sucedió después.

Me sujetó, me sostuvo por detrás y se tiró sobre mí. Recuerdo repetidamente suplicar: "Detente, me estás lastimando". Cuando intentaba escapar, sentía un dolor insoportable. Me preguntaba a mí misma: "¿Realmente, me está haciendo esto? ¿Realmente conozco a esta persona?" Todo lo que podía pensar era:"¿cómo puedo alejarme de él?". Pensé que tal vez podría convencerlo de que no lo hiciera.

Me dijo: “Quiero tener un hijo. Quiero que se parezca a mí con tu color de ojos ". Luego, cambió y dijo:" Creo que mejor quiero tener una hija. Quiero que ella tenga mi cabello, con tus ojos y tu sonrisa". Sabía que necesitaba que él se detuviera, así que dije:" Escucha, no debo quedar embarazada". Sólo preguntó por qué. Le dije que no podía cuidar a un niño y respondió que él proporcionaría esa ayuda. Luego le dije que mi médico me aconsejaba no quedar embarazada, lo cual no es cierto, pero pensé que se detendría. Se enojó y me gritó: “¿Por qué, por qué, por qué no puedes quedar embarazada?" "Acabo de decirte que por razones médicas que no puedo revelarle", pero él ni siquiera respondió y procedió a violarme.

Cuando terminó, permaneció allí durante un tiempo largo, pero no tuve fuerzas para echarlo. Luego se levantó, se dirigió a la puerta y se dio la vuelta justo antes de irse para decir: "Ni se te ocurra ir a la policía porque si me denuncias, se reirán de ti porque los escuadrones (policías) se cubren entre ellos. Y ya sabes cómo son mis amigos”. Sabía que quería decir que los amigos de su comunidad estaban involucrados en actividades relacionadas con pandillas y que vendrían por mí.

No me moví en absoluto después de eso. Me quedé allí preguntándome qué acaba de pasar ¿Quién acaba de salir de mi casa? ¿Quién era esa persona que había conocido cuando tenía 18 años? ¿Con quién había salido? No me moví durante horas.

Al día siguiente, aunque tenía miedo incluso de abrir la puerta, usé los últimos dólares que tenía para comprar la píldora anticonceptiva de emergencia, con la esperanza de evitar el embarazo. Tenía miedo de decirle a alguien lo que había hecho porque me avergonzaba y me culpaba por dejarlo entrar a la casa.

El 9 de noviembre de 2015, al darme cuenta de que no me venía el periodo, decidí visitar a mi médico. Me hizo una prueba de embarazo. Cuando mi médico dijo: "Es positivo, felicidades", me quedé congelada. Me sorprendí y me asusté al mismo tiempo.

Le conté al médico qué había sucedido y él me dijo: "Hay opciones". Por curiosidad y sin pensar realmente, le pregunté: "¿Qué?" Mi médico dijo: "Podrías abortar", pero le dije: "Eso no es una opción". Simplemente dijo: "Está bien, está bien. Si eliges tener al bebé, sé que lo harás bien, aunque hayas dicho que no estás preparada para tener un hijo, y que tu hijo será maravilloso”. También me contó un caso de un embarazo no planeado en el que la madre dijo que no estaba lista para tener un hijo, pero después de su nacimiento, lo llevó al médico para mostrarle lo feliz que estaba de haberlo tenido. Estaba diciendo estas cosas como palabras de aliento para mí y eso era lo que necesitaba escuchar, aunque todavía estaba preocupada.

El aborto era ilegal aquí en Jamaica, incluso en casos de violación, pero había formas de obtener un aborto ilegal. Cuando estaba en la escuela secundaria, me enteré de que una chica abortó ilegalmente. Recuerdo haberme preguntado por lo que estaría por pasando. Sabía que ella estaba tratando de proteger su reputación y no quería abandonar la escuela, pero pensé que aún así estaba mal porque era un asesinato.

Sabía que me esperaban tiempos difíciles ahora que tenía un bebé en camino. Después de salir de la consulta del médico, llamé a mi ex, el hombre que me violó. Estaba enojada y pensé que él tenía que saber lo que había hecho, pero no respondió. Luego llamé a una amiga de mi grupo de estudio bíblico. Ella era como una hermana mayor para mí. Le dije que estaba embarazada y qué había pasado. Ella usó el término 'violación' de inmediato. Al principio, me fue difícil decir esa palabra. Me había culpado por dejarlo entrar a la casa. Siempre me había considerado fuerte, valiente y autosuficiente, por lo que, al reconocer que me habían violado, estaba admitiendo mi debilidad.

Mi amiga me preguntó: “¿A quién más se lo has dicho?” Y me aconsejó que descansara un poco y que tratara de llamarlo por la mañana, pero después de varios intentos y sin respuesta, le envié un mensaje. Me contestó que actualmente tenía otras dos mujeres embarazadas y que, si yo estaba embarazada, él cuidaría al niño.

Su primera frase cuando contactó conmigo fue: "Cásate conmigo y cuidemos a nuestro hijo".

Cuando le dije que preferiría estar muerta que casarme con un tipo cruel como él, se enojó. Durante mucho tiempo, me intimidó verbalmente y trató de que mis amigos me convencieran de que me casara con él. Dijo que, si no me casaba con él, se casaría con una de las otras madres embarazadas, lo que no me importaba. Sólo quería que me dejara en paz.

Sabiendo que no tendría un padre para ayudar económicamente a mi hijo, pedí prestado dinero a varias agencias de préstamos.


Como los préstamos eran reembolsables a través de la deducción del salario, ganaba poco dinero para durante mi embarazo. Soy secretaria, así que no tengo muchos ingresos. Mi madre está desempleada y mi padre falleció, por lo que no tengo apoyo familiar. Mis amigos de la iglesia eran mi familia y estaban allí para mí siempre. De vez en cuando alguien me traía el desayuno, o me ayudaba a pagar el alquiler o pagar la comida.

Pasé días sin comer, a veces lloraba hasta dormirme, y encima de eso tenía que visitar el hospital con frecuencia debido a las náuseas matutinas. También tuve que mudarme porque temía por mi vida ya que mi violador estaba siendo juzgado por múltiples cargos de asesinato relacionados con su trabajo, y no sabía cómo acabaría No tenía muebles ni electrodomésticos y tenía que caminar para ir al trabajo ya que no tenía transporte. Estaba tan estresada para sobrevivir que después de los chequeos, a veces salía de la consulta del médico literalmente desorientada y no sabía qué camino tomar.

Poco antes de que naciera mi hijo, la familia de mi iglesia determinó que no debía estar sola, y me mudé con otra joven de mi iglesia que me dio su dormitorio mientras ella dormía en el sofá. Sentí como si estuviera entrometiéndome en su espacio, y sabía que ella no tenía mucho dinero, pero estaba dispuesta a dar lo que tenía para acomodarme.

Cuando supe que estaba esperando un varón, le di un nombre que significa "regalo de Dios", porque eso es lo que es. Lo di a luz tres semanas antes, y fue un parto difícil. Una vez que nació, me sentí tan aliviada al escucharlo llorar. Lo pusieron en mi pecho y me llené de emoción. Con todo lo que había pasado durante mi embarazo, nunca supe si iba a salir adelante, y en ese momento me sentí muy agradecida a Dios.

Cuando lo miré, no pude ver que se parecía a mí o a su padre biológico. Era un niño guapo.

Mi hijo tenía dificultades para respirar al principio, por lo que fue trasladado a la sala de Neonatología y, unas 12 horas después, me lo trajeron. Cuando la enfermera me lo entregó, me dijo: “Madre, cuida bien de este niño." y sonrió.

Recuerdo que durante días sólo miré a mi hijo pensando: “¿Realmente, he tenido este hijo? ¿Realmente, salió este hermoso niño de mí?

Como estaba desnutrida, no tenía suficiente leche, así que tuve que comenzar a darle leche de fórmula. Eso trajo otro problema porque no tenía el dinero para la leche. La joven con quien vivíamos iba y volvía a pie del trabajo para poder pagar la comida de mi bebé y algunas veces se saltaba sus propias comidas.

Mi hijo tiene ahora 2 años y medio, y esta amiga que nos ayudó es como una tía para él. Hoy, él está sano y bien físicamente a pesar de las dificultades que todavía tengo para criarlo. Estoy agradecida por los amigos que tengo que me han ayudado.

Hay días en los que me cuesta lidiar física, mental y emocionalmente, ya que estoy obsesionada por todo lo referente a su concepción. A veces, la violación se me viene encima. Saber que mi hijo va a crecer sin un padre. Algunos días todavía me salto las comidas para poder alimentarlo, y otros días, simplemente no tengo el dinero para comprarle las frutas y verduras que necesita.

Creo que Dios tiene un propósito especial para mi hijo y sólo quiero ser la mejor madre.


BIO: Jane es secretaria, tiene 28 años y es madre soltera de Jamaica, ahora bloguera pro-vida para Save The 1 (Salvar El 1). Ella tiene la intención de escribir más sobre su historia. Para quién desee ayudar a Jane y su hijo, existe un GoFundMe configurado para poder hacerlo:

Sunday, February 10, 2019

Mi dulce hijo fue concebido En una violación, pero lo he criado con mucho amor


Por Leah Christine

Si contar mi historia y mis experiencias a todos los que conozco y al resto del mundo significa que puedo ayudar al menos a una mujer o joven, entonces definitivamente vale la pena cada palabra que escriba, aunque sea difícil de escribir.


Fui violada y acosada sexualmente por más de un "hombre" y varias veces. Ni siquiera intenté presentar cargos porque, ¿qué otra prueba tenía aparte de mi palabra? Muchas víctimas, incluida yo misma, no hemos sido emocional y físicamente capaces de decir la verdad de lo que sucedió hasta años más tarde.

Mi primera historia de violación se remonta a mi último año de la escuela secundaria, cuando fui engañada para ir a la casa de un chico cuando sus padres no estaban allí. Le dije que no me sentía cómoda haciendo esto, dije "no" varias veces y traté de rechazarlo físicamente. Él me quitó mi virginidad y no pensó en nada. Fue un milagro que no me quedara embarazada de él ya que se negó a usar un condón.

Después de graduarme, fui acosada por un compañero de trabajo, y terminé teniendo que dejar mi trabajo para alejarme de él. Hoy me doy cuenta de que estas dos experiencias me dejaron con bajas expectativas de los hombres y poca esperanza de encontrar a alguien decente.

Luego conocí a un hombre en la red que conversó conmigo y me habló como si fuera la reina del mundo. Me sentí tan especial y amada. Sin embargo, él no era mi príncipe azul. Fue el comienzo de una nueva vida donde nadie sabía el horror que estaba viviendo.


Terminé convirtiéndome en una de esas "personas" que conocen a alguien en Internet y quiere trabajar muy duro para asegurarse de que funcione, para poder decir que tiene una exitosa historia de amor en línea.

Nos conocimos en persona poco después de mudarme a Texas para trabajar en una academia de entrenadores de perros. Parecía que nos llevábamos bastante bien. Después de un par de veces en que él condujo cuatro horas para venir a verme, decidí pasar un fin de semana con él y viajé por carretera cuatro horas para ir a verlo y conocer a su familia. Me alojé en una habitación de hotel y él se invitó a quedarse conmigo en la habitación. Aparte de dormir, no pasó nada ese fin de semana, lo que me dio la falsa sensación de que estaba a salvo.

Salimos así hasta que terminé en la academia. Un día, me dio un anillo y me dijo que quería casarse. Nos mudamos juntos tan pronto como me gradué porque aún no podía permitirme vivir sola.

Al principio, las cosas fueron bien. Conseguí un trabajo de preparación y entrenamiento de novillos en un rancho. Nos despertábamos juntos, íbamos a trabajar juntos, volvíamos a casa juntos y nos acostábamos juntos. Pero esa vida se agrió muy rápidamente cuando descubrí que era muy difícil de complacer. Pensé en romper con él, tratando de considerar mis opciones.

Sin embargo, mis padres descubrieron que estábamos viviendo juntos, nos sentaron y nos convencieron para que nos mudáramos a lugares separados o nos casáramos de inmediato. Me sentí tan culpable de defraudar a mis padres que nos fugamos, aunque sabía que las cosas no estaban bien. Esa fue mi oportunidad de salir de allí y mi más profundo arrepentimiento fue tomar la decisión equivocada.

Mi vida empeoró con él, no sólo gritándome y echándome la culpa de todo, sino también lanzándome cosas y luego forzándome sexualmente. Mis experiencias pasadas me llevaron a sentir que eso era normal. Teníamos días buenos y algunos momentos divertidos, y pensé que sólo necesitaba soportar esos momentos malos. No entendía por qué los chicos se comportaban así.

En varias ocasiones, perdió la calma por completo y me pegó. Lo descubrí varias veces ligoteando también, pero no lo admitió y se volvió contra mí. Incluso cuando intentaba ir al dormitorio y cerrar la puerta, él golpeaba la puerta, gritaba y abría la cerradura. Intentaba entrar en el armario y mantener la puerta cerrada y esconderme, pero eso tampoco funcionaba.

Finalmente, me di cuenta de que, si él quería sexo, al menos trataría de decir "no" y luego me rendiría sólo para no lastimarme físicamente. ¿Qué sentido tenía luchar más? Era físicamente más fuerte que yo y ya me había destruido emocionalmente.

Aproximadamente un mes antes de que nos mudáramos a mi ciudad natal, me había atacado y forzado a tener sexo, pero tuve la menstruación un par de días después así que no había forma de estar embarazada, ¿verdad?

Después de mudarme, estaba teniendo cólicos y dolor que creíamos que estaba asociado con un problema anterior que había experimentado. Mi madre me llevó al obstetra / ginecólogo y me hicieron una ecografía. El técnico encendió la pantalla grande, señaló un pequeño globo que se parecía vagamente a un pequeño humano y luego dijo: “¡Mira! ¡Hay un bebé!

Me quedé impactada. Estaba asustada. Sabía que mi vida y sus circunstancias no eran lo mejor para un bebé o un niño, pero nunca asesinaría a un ser humano sólo por las experiencias de mi vida y la situación actual. Este bebé se convirtió instantáneamente en mi motivación para una vida mejor porque ya no era sólo mi propio bienestar el que debía preocuparme.

Unos días después, le dije que quería el divorcio. Pensó que yo estaba bromeando. Pronto se dio cuenta de que no lo estaba y se enfadó, pero afortunadamente se fue a Texas al día siguiente en lugar de quedarse. No lo he visto desde entonces, y pasamos por el divorcio, que no pudo ser finalizado hasta que nació el bebé.

Durante varios meses, me acosó a través de llamadas, mensajes de texto, Facebook y correo electrónico. Tuve que bloquearlo repetidamente, y cambiar mi correo electrónico y mi número de teléfono, hasta que hice una denuncia policial sobre el acoso. El oficial lo llamó personalmente y le dijo que, si continuaba, se emitiría una orden de arresto. No tuve un problema después de eso.

Mi hermoso hijo nació sano con 8 libras y 21 pulgadas de largo. Mi ex esposo nunca se presentó en el hospital y nunca se molestó en verlo, escucharlo o hablar con él y no le envió regalos ni tarjetas. Mi hijo nació con problemas de desarrollo, que no se hicieron evidentes hasta que tenía poco más de un año. Ahora tiene casi tres años. Luchamos diariamente con sus problemas de desarrollo y de salud, pero lo amo mucho y él es la luz de mi vida. Mi chico dulce ahora tiene un padre increíble que entró en nuestras vidas cuando tenía solo tres meses de edad. Él es el único padre que mi hijo ha conocido.


No recuerdo la violación cuando miro a mi hijo. Veo a un niño inteligente, divertido e inocente que disfruta de la vida y sabe que su familia lo ama. Mi dulce niño puede haber sido concebido en una violación, pero lo estoy criando con amor y está guiado en la vida por dos padres muy amorosos.

Biografía: Leah Christine es esposa, ama de casa y madre de 2 hijos. Es bloguera pro-vida para Salvar El 1 como madre por violación. Reside en Springfield, Missouri.

Wednesday, January 30, 2019

Fui concebido en una violación, casi abortado y todo esto no ha sido impedimento para volar alto.


Scelo Mncube, Sudáfrica

Crecí en el municipio de Ntuzuma, en la ciudad de Durban, en Sudáfrica, con mi madre y dos hermanas menores. Tuve una infancia feliz, jugando fútbol y críquet con mis amigos en el patio y comiendo caña de azúcar. Pero, sobre todo, mi madre era mi vida. Mis dos hermanas sabían quiénes eran sus padres, pero yo no conocía al mío. Le preguntaba a mi madre de manera juguetona: "¿Quién es mi padre?", Y ella siempre me contestaba: "Tu padre es Jesús". Dejé de preguntarle porque no me daba la respuesta genuina que yo necesitaba.


El 16 de enero, al entrar a la preparatoria a los 14 años, la vida cambió rotundamente para mí.  Regresábamos de una visitar a una amiga de nuestra madre y encontramos a mamá muerta en su cama, murió mientras dormía, debido a una enfermedad prolongada. Fue muy doloroso porque ésta era la primera vez que experimenté la muerte y fue a través de mi madre que fue todo para mí. Mis hermanas menores tenían 13 y 4 años.

 Al principio, nos fuimos a vivir con una tía, pero tuvimos dificultades para ajustarnos, sin saber cómo comenzar una nueva vida en un lugar nuevo. Entonces nuestra tía se casó con un hombre que vivía lejos y vendió la casa en la que vivíamos, sin avisarnos ni darnos tiempo de prepararnos. Mis hermanas fueron enviadas a vivir con sus padres. Pero yo no tenía un padre al que ir y me encontré abandonado viviendo en la calle.

Pensé que de alguna manera encontraría una manera de solucionar todo esto, pero no tenía celular, no podía contactar a nadie en busca de ayuda, ni siquiera tenía con quien hablar. Dormía en la calle, me despertaba e iba a la escuela sin compartir esta situación con nadie. El tiempo después de la escuela era lo más difícil. De las 6 p.m. a las 9 p.m. sentía como si fueran varios días. Es un recuerdo muy doloroso, pero me hizo aprender a ponerme de pie.

Finalmente, encontré un garaje donde conocí a un taxista. Me preguntó dónde vivía y me dijo que me veía por ahí y que se notaba que no era un vagabundo y que no era como todos los demás niños de la calle porque iba a la escuela. Me dijo que me vio colgar la ropa de la escuela en la cerca y le conté que estaba estudiando y me encantaba ir a la escuela, pero que estaba en desventaja porque no tenía a nadie que cuidara de mí. Me ofreció que podía dormir en su taxi todas las noches desde las 9 p.m. hasta las 5 o 6 de la madrugada, y me dio dinero para comida por cuidar su taxi. Finalmente, conocí a otras personas que me ayudaron después de contarles mi dolorosa historia, así que tuve un refugio en el que vivir y comida, y me capacitaron para cantar y actuar.

Sin embargo, cuando mi escuela dijo que debía pagar las cuotas escolares, les conté mi situación y me pidieron que presentara documentos que demuestren que no tengo padres. Revisé una carpeta que tenía desde la muerte de mi madre, pero nunca la había visto antes. Mientras revisaba los archivos, cayó un sobre marrón. Cuando lo recogí, en letras grandes estaba escrito: "Me violaron y tú naciste". Lloré. Conozco la letra de mi madre y sabía que era de ella. Pero luego me pregunté: “¿Por qué lloras? No has abierto el sobre y leído la carta ". En ese momento, lo que me vino a la mente es que obtendría la respuesta a la pregunta que siempre le hice a mi madre. Y caí en la cuenta: "Tal vez ésta es la razón por la que mi madre nunca me dio una respuesta. Debo de abrir la carta".

Así que me sequé las lágrimas y abrí la carta, y obtuve lo que esperaba dentro. La carta estaba escrita: "Hijo mío, si estás leyendo esta carta, espero que no sea tarde ni temprano, pero quiero contarte que la razón por la que no te di una respuesta sobre tu padre es porque fui violada y tú fuiste concebido". No tenía una manera de decirte esto y por eso elegí escribir esta carta, porque me he dado cuenta de que moriré pronto. Así que necesito dejar esto para tu libertad emocional ". Pero la parte más dolorosa de la carta fue la que decía: "Mi apellido Mncube no es mi apellido, sino el apellido de mi padrastro, así como no conozco mi apellido, tampoco conozco el tuyo". Eso me partió el alma de alguna forma y no hable con nadie al respecto, incluso me perdí de algunas actuaciones. Me encontré solo y pensé que nadie me creería.

Otra cosa que ella dijo en la carta es que: “En el octavo mes, traté de abortarte”. Afortunadamente, la sorprendieron y pudieron evitar que continuara con el proceso. La llevaron a un hospital donde nací prematuramente. Esta carta respondió muchas preguntas y explicaba cómo mis pies se deformaron. Me pregunté toda mi vida por qué mis pies son así, ¿por qué camino con una cojera?


Traté de olvidarme de la carta, aunque no fue fácil, me convencí a mí mismo de que podía olvidarme de esto. La música jugó un papel muy importante en mi vida. La música que estaba cantando también solía curarme porque el problema era que no tenía a nadie que me diera respuestas. Traté de obtenerlas del pastor de mi iglesia, pero no saqué nada.

La sanación no es algo de la noche a la mañana. Es un proceso.  Primero que todo, tuve que exponerme a la realidad de mi vida y aceptar las cosas que no puedo cambiar y tuve que cambiar lo que no puedo aceptar. Fue un proceso lento. Tuve que enseñarme a mí mismo todos los días que no puedo cambiar el hecho de que fui concebido en una violación y tuve que aceptarlo. Pero tenía que centrarme en lo que no podía aceptar, pero podía cambiar, eso era el que crecí pobre. Yo podría cambiar ese destino. No puedes cambiar tu pasado, pero puedes cambiar tu futuro.

En 2013, una estación de radio nacional estaba buscando un orador motivacional, así que hicieron una audición a 900 participantes, con dos minutos para cada uno. Compartí la parábola de la mosca, que nace en la inmundicia, pero a esa mosca no le importa de dónde vino, y si muere, morirá en el más delicioso y costoso plato. Me elevaré a lugares más altos. Yo era el más joven de los 900, y llegué a la final de tres. Desafortunadamente, el concurso terminó cuando el anfitrión fue despedido de la estación de radio. Sin embargo, un músico de renombre que escuchó mi historia me contactó y me dio mi primer compromiso de orador pagado. Comencé a hablar como orador motivacional acerca de haber estado sin hogar y sin familia, pero sin contar toda la historia hasta 2017.

A través de una conexión divina, me encontré con una dama, Thandazile Gumede, que me tomó bajo su ala e incluso me animó a contar mi historia completa escribiendo un libro. Hoy, ella es como una madre para mí.



Mi primer libro, “Now, I Understand”, se publicó en 2016, pero en ese momento no tenía el dinero para imprimir más de 50 copias. Sin embargo, mi segundo libro, “I Was Raped and You Were Born”, se publicó en 2017 y hasta el momento se han vendido cerca de 14,000 copias. Mi tercer libro, “Mi padre siempre ha estado allí”, acaba de publicarse y, por supuesto, se trata de que Dios es mi verdadero Padre. Hoy hablo más de 100 veces al año.

Algunas personas han sugerido que mi madre ha mentido acerca de ser violada, porque "¿cómo podría una madre estar orgullosa de un niño concebido en una violación?". Pero mi madre estaba muy orgullosa de mí. Ella me decía: "Tienes la mente de un líder" y me inspiraba diciendo que algún día ayudaría a los desfavorecidos y a los huérfanos. Sé que ella aún hoy está muy orgullosa de mí. Ella todavía me inspira.

A veces, hay personas que me escuchan hablar y que provienen de familias totalmente estructuradas con dos padres que me dicen: "Desearíamos ser como usted porque está motivado y tiene un propósito en la vida". Sienten que debido a sus propias comodidades no pueden tener un impacto en la cultura y no tienen un sentido ni un propósito. Mi intención nunca fue ser una celebridad o que otros sintieran envidia de mi iniciativa, sino cambiar la cultura y cambiar el mundo a través de mi historia. Tan doloroso como ha sido para mi madre y para mí, hay otra buena parte de la vida más allá de lo malo.


Una vez me contrataron para un evento sobre la defensa de las víctimas de violación, y escuché a alguien decir que en el hospital aconsejan abortar a las víctimas de violación embarazadas. En ese momento, me di cuenta de que Dios me protegía. Estoy agradecido de que mi madre, finalmente, eligió la vida y su amor por mí. Yo era un ser humano antes de nacer y todavía lo soy. Las personas piensan que tienen un gran conocimiento hoy, pero no saben lo que están haciendo al terminar una vida incipiente llena de posibilidades. Al igual que la mosca, podemos nacer en circunstancias horribles, pero podemos volar alto y ¿Quién sabe dónde terminaremos?


Biografía: Scelo fue concebido en una violación y sobrevivió a un aborto. Vive en Sudáfrica, es orador pro vida y colaborador de Salvar El 1

Wednesday, January 23, 2019

El Senado de Nueva York aprueba un proyecto de ley encaminado a legalizar el aborto hasta el nacimiento.





El Senado de Nueva York aprobó este martes un radical proyecto de ley a favor del aborto que permitiría que los bebés no nacidos sean abortados por cualquier motivo hasta el nacimiento.
www.metro.us informa que el proyecto de ley fue aprobado después de que los activistas pro aborto presionaron durante una década para que se aprobara. Hasta ahora, no se había logrado aprobar en el Senado estatal debido a los legisladores republicanos, pero las elecciones de noviembre pusieron a los demócratas a favor del aborto en el control de ambas cámaras.
El resultado de la votación fue 38-24.
Un reportero de la Radio Pública de Nueva York dijo que escuchó una voz que gritaba: "¡Que Dios todopoderoso tenga piedad de este estado!" en la cámara del Senado poco después de la votación.

De acuerdo con los líderes pro-vida, la legislación va más allá de Roe v. Wade, permitiendo abortos incluso cuando la Corte Suprema ha dicho que los estados pueden regularlos (20 semanas) .Se permitirían los abortos tardíos (3er trimestre), que actualmente son ilegales en Nueva York, y podrán ser realizarlos por personas sin un título médico.

El proyecto de ley aparenta restringir los abortos tardíos, pero agrega una amplia excepción de "salud" para los abortos después de las 24 semanas. La excepción permitiría a las mujeres abortar a los bebés por nacer incluso a los nueve meses de embarazo por "factores de edad, económicos, sociales y emocionales, en lugar de la definición biológica de ‘salud’ que normalmente viene a la mente”, según la organización Righ to Life (derecho a la vida) de Nueva York.

La líder de la mayoría en el Senado estatal, Andrea Stewart-Cousins, celebró la legislación en una conferencia de prensa el martes, según el Metro. Afirmó que el llamado “derecho al aborto” está amenazado por el nuevo Tribunal Supremo de los Estados Unidos, que es conservador. "Pensamos en ese momento, que como era fundamentalmente correcto que las mujeres tuvieran autonomía sobre su cuerpo, pensamos que era una barrera que nunca tendríamos que enfrentar de nuevo", dijo Stewart-Cousins. "Cada vez que tienes algo tan importante, siempre hay alguien que quiere volver a ser como eran las cosas. Así que ladrillo por ladrillo, comenzaron a reconstruir esa barrera. ... Estaban buscando un momento para revertir esta decisión que cambió nuestras vidas”.

"Estamos diciendo que aquí en Nueva York, la salud de la mujer es importante", continuó. "Estamos diciendo que aquí en Nueva York, las decisiones de las mujeres son importantes".

El gobernador pro-aborto Andrew Cuomo también apoya el proyecto de ley. Incluso llegó a amenazar con retrasar el presupuesto hasta que la legislatura lo apruebe.

El proyecto de ley, denominado Ley de salud reproductiva, redefine a una "persona" como "un ser humano que ha nacido y está vivo", y describe el aborto como un "derecho fundamental". Este lenguaje permitirá que los bebés por nacer sean abortados por prácticamente cualquier razón hasta el nacimiento en Nueva York.

La legislación también plantea serios peligros para la vida y los derechos de las mujeres. Al eliminar las protecciones de los abortos ilegales, el proyecto de ley abrirá la puerta a los abusos. Según RTL  Nueva York, los abortistas ilegales, parejas o padres abusivos  ya no enfrentarían cargos por matar ilegalmente a un bebé por nacer, incluso si la madre quería a su hijo.

“A principios de diciembre, un residente del condado de Saratoga fue arrestado por darle un puñetazo en el estómago a una mujer que tenía 26 semanas de embarazo en un intento de causar un aborto involuntario. El hombre fue acusado de aborto en segundo grado, pero bajo la Ley de salud reproductiva, el atacante no habría sido acusado de un delito grave ", según el Servicio de Noticias Católico.

Las protecciones para bebés nacidos vivos después de abortos fallidos también finalizarían con el nuevo proyecto de ley. Además, el proyecto de ley dice que el estado no puede "negar, regular o restringir" el aborto, ni siquiera por razones de sentido común, como el consentimiento de los padres para menores de edad, el consentimiento informado o los límites a los abortos financiados por los contribuyentes.

Right to Life Nueva York predijo que el proyecto de ley conducirá a la supresión de la libertad de expresión y de conciencia de los pro-vida. Los médicos y las enfermeras que se nieguen a ayudar a abortar a los bebés no nacidos podrían perder sus empleos, y los defensores pro-vida podrían ser perseguidos solo por hablar en defensa de la vida.

Ya como uno de los estados más proabortistas de los Estados Unidos, Nueva York se volvería aún más proabortista si se aprueba la ley. En 2016, 82.189 bebés  fueron abortados en Nueva York, y cerca de la mitad fueron financiados por los contribuyentes, según las noticias locales. De esos bebés, 1,763 fueron de, al menos, 20 semanas, lo que significa que pueden haber sido viables fuera del útero.

Mientras tanto, una nueva encuesta indica que esta legislación radical a favor del aborto no es lo que quieren los estadounidenses. Según una encuesta nacional realizada por la Universidad Marista, tres de cada cuatro estadounidenses (75 por ciento) dicen que el aborto debería limitarse, como máximo, a los primeros tres meses de embarazo. Esto incluye a la mayoría de los que se identifican como republicanos (92 por ciento), independientes (78 por ciento) y una mayoría de demócratas (60 por ciento). También incluye más de seis de cada 10 (61 por ciento) que se identifican como "pro-elección" sobre el aborto. La encuesta marista sigue los pasos de una encuesta Gallup realizada en mayo de 2018 que encontró que el 53 por ciento de los estadounidenses se oponen a todos o la mayoría de los abortos.


Saturday, December 29, 2018

Christina P., madre tras una violación que eligió criar a su hijo.



Poco después de graduarme en la Escuela Secundaria, me rodeé de personas que realmente no conocía. Mi amigo y yo habíamos ido a pasar el rato con ellos en el apartamento de un amigo. Tenía sólo18 años y no debería haber estado donde estaba y mucho menos, bebiendo, ya que no tenía la edad suficiente. Pero a menudo a esta edad, tomamos decisiones impulsivamente que condicionan nuestra vida para siempre.


Todavía era virgen y, a pesar de estar en 1970 y en plena efervescencia el movimiento de amor libre, yo había decidido esperar al matrimonio para tener relaciones sexuales. A pesar de los planes que hice, beber con extraños los descarriló.

Al llegar allí, un hombre mayor me sirvió una copa de vino. Había flirteado con la bebida un par de veces en mi último año de la escuela secundaria, por lo que tomar una copa de vino no parecía ser un gran problema. Era una buena manera de adormecer mi mente de algunas cosas que estaban sucediendo en casa, además de que era "divertido". Nunca pensé que alguien pudiera echar algo en mi bebida.

Cuando se agotaron las pilas de la radio y ésta no produjo las melodías que queríamos escuchar, el chico mayor envió a mi amigo y otro chico caminando a la tienda a comprar una nueva batería, quedándome sola con él. Cuando se fueron, parece ser que me desmayé. Mi amigo, al volver, me encontró desnuda en el suelo del baño. Me habían violado y no sabía realmente lo que había sucedido. Trató de averiguar qué me había ocurrido pero mi discurso fue confuso.

Pasaron varios meses y llevaba tiempo sin tener el periodo. Sin embargo, había un problema mayor: Mi papá, que sufría problemas cardíacos, tenía programada una cirugía a corazón abierto, así que no quise contar nada. Mi madre, que era diabética, no sabía nada del miedo y la vergüenza con la que estaba lidiando. Fui a visitar a mi abuela y primos fuera del estado poco después de la violación. Mi abuela fue muy amorosa y amable ... mi prima también me apoyó mucho. Les conté a ambas lo que había sucedido. Mi abuela quería que me quedase con ella, pero con la próxima cirugía de mi padre, decidí irme a casa.

Poco después de llegar a casa, cumplí 19 años. Me había inscrito en el Jr. College con la ayuda de mi padre y viví como si nada hubiera cambiado. Cuatro días después de mi cumpleaños, mi papá fue operado y al día siguiente murió.

Otro amigo se ofreció a llevarme a Planned Parenthood para que me hicieran una prueba de embarazo la semana después de que mi padre fuera enterrado. No hace falta decir que la prueba de embarazo dio positivo. Lo primero que me ofreció PP fue una forma de "resolver mi problema". Me dijeron que, si tenía el dinero, podrían enviarme a California para que abortase. Nunca preguntaron si se había denunciado la violación. Aunque no sabía mucho sobre el aborto, no sonaba bien.

Mi hermano estaba conmigo cuando se lo conté a mi mamá. Fue un gran shock para ella, pero nunca me abandonó. Su amor y apoyo me ayudaron a pasar este momento tan difícil en mi vida.

La única opción que tuve fue la de ir al Hospital del Condado para recibir atención prenatal. Me rechazaron ya que debido a mi edad y como estudiante, mis padres eran responsables. Lloré y sentí que quería morir ... ¿por qué no fui yo, en lugar de mi padre?

Mi madre conocía a una mujer de la iglesia que estaba en la Junta directiva o trabajaba en la clínica de St. Elizabeth of Hungary. Ella le habló de mi situación. Creo que su nombre era Helen ... ella fue una respuesta a la oración.

St. Elizabeth ofrecía atención médica para aquellos que no eran aptos para la asistencia del condado, no tenían seguro o el dinero. Ése era mi caso.

En la clínica St. Elizabeth me ofrecieron atención y asesoramiento prenatal. Asesoría REAL, que me ayudó a darme cuenta de que no fue mi culpa y que, incluso si no pudiera cuidar a un bebé, alguien más podría amarlo con todo su corazón. Por menos de lo que hubiera costado abortar, tuve la mejor atención y di a luz a la niña en un hospital católico local. Mi plan era dejar a mi niña en adopción, tal como lo hicieron muchas otras chicas en ese momento. Me aconsejaron y me sentí feliz al entregar a mi bebé a una pareja amorosa.

El día después de que ella viniera al mundo, se suponía que debía firmar los documentos de adopción, pero primero pedí verla. Después de abrazarla y hablar con mi madre, cambié de opinión y decidí quedarme con ella. Mi madre me apoyó mucho y dijo que aceptaría lo que yo decidiera. Miré a los ojos a mi bebé y dije: "No sé cómo lo haremos, pero lo haremos juntas".

Han pasado 42 años. Gracias a esa niña, pude ingresar en un programa de enfermería que se estableció para madres solteras y se convirtió en una LPN. Trabajé en el mismo Hospital del Condado que no podía ayudarme, donde finalmente conocí a mi esposo actual. Mi niña tenía 10 años cuando nos conocimos y él ha sido su padre desde entonces.

Plantar una semilla no hace a alguien padre. Un hombre que ama y cuida a un niño, se sienta con él cuando está enfermo, lo acompaña a todos los partidos de béisbol y lo ayuda a comprar su primer auto, el hombre que cuida y hace crecer al niño, ése es su padre.

Mi niña ahora tiene 2 hijos. Ella ha hecho una diferencia en este mundo, en su carrera en el servicio público. No puedo imaginar la vida sin ella o sin nuestros nietos. Nunca me arrepentí de mi decisión de mantener a mi bebé, concebido en una violación. Cada vida es preciosa. Cada persona tiene un potencial dado por Dios, único para ellos. Elegir la vida nunca es una decisión equivocada.

Dieciséis años después del nacimiento de mi primer bebé, tuve otra niña. Les amo a los dos igual, al igual que mi esposo los ama a los dos. No hay diferencia en nuestro amor por ellos.

"Debes recordar: Amar a la gente y usar las cosas, en lugar de amar las cosas y usar a la gente". Fulton J. Sheen

Nota: Christina escribió este testimonio para poder ser compartido. Por motivos personales prefiere no ofrecer una fotografía suya ni su apellido.


Saturday, December 22, 2018

La historia de Jenni Maas



Human Life International / Salvar El 1

Vi que debía contar mi historia cuando asistía a una escuela secundaria pública en Forest Lake, MN. Con frecuencia, el tema del aborto salía en las conversaciones con amigos y, en ocasiones, los maestros hablaban sobre por qué el aborto debería ser legal.
  

Siempre me avergonzaba un poco cuando decían: “No me gusta el aborto. Creo que es un error… excepto en casos de violación e incesto" o "Realmente, tenemos que mantener el aborto legal en casos de violación e incesto ".

Mi madre se había esforzado durante años en contarme poco a poco las circunstancias de mi concepción y, cuando tenía 13 años, entendí y comprendí la realidad de que mi padre era, esencialmente, un violador.

Él tenía 18 años, al igual que mi madre, en el momento de mi concepción. Lo más probable es que él estuviera haciendo una especie de apuesta con sus amigos y había violado a mi madre contra su voluntad.

Cuando mi madre se enteró de que estaba embarazada de mí, el único consejo que le dieron fue que descartara al "producto de la concepción". Explica que nunca se le ofreció apoyo para que me cuidara, aunque, aquí, su corazón la guió.

No hace falta decir que estoy eternamente agradecida de que ella obedeciera a esa pequeña voz en su corazón que le dijo que el hijo que esperaba tenía un propósito y que no merecía la muerte.


Cuando surgía el tema de la violación y el incesto en la escuela secundaria y preparatoria, por lo general, primero intentaba apelar a la razón diciendo: "¿Por qué no te gusta el aborto? ¿Qué tiene de malo?” Cuando respondían “porque es una vida”, algunos reconocen de inmediato el doble estándar y se arrepienten.

Sin embargo, la mayoría de las veces, incluso cuando se enfrentan a sus propias declaraciones ilógicas, persisten con argumentos emocionales: "No se puede hacer que una mujer sufra un embarazo así".

Aunque es un escenario injusto y desgarrador, hay que abordarlo, y así les cuento nuestra historia. Sólo una vez en la escuela secundaria una persona que la escuchó la ignoró con frialdad. Todas las personas se emocionaron y su corazón se vio tocado ante la verdad del asunto: ¡Dios tiene un plan para todos!

Como mi esposo y yo nos adelantamos en el nacimiento de nuestro propio bebé, continuamente estoy descubriendo el magnífico plan de Dios, no sólo para mi vida, sino también para cada vida que él llama a la existencia.

Es crucial que los ciudadanos se den cuenta de que la dignidad de una persona no se basa en si se quiere o no sino en la realidad de que las personas son creadas a imagen y semejanza de Dios. La circunstancia de mi concepción o la tuya no determina la calidad de nuestras vidas.

Los jóvenes en todo el país y en todo el mundo están reconociendo cada vez más los dobles estándares de la retórica del aborto. Ven que todas las promesas de la llamada "revolución sexual" están saliendo mal. Los jóvenes se están uniendo al movimiento pro-vida con entusiasmo para crear una "Cultura de la vida".

Por la gracia de Dios, mi madre (y yo) nos ahorramos la agonía directa y de por vida que trae el aborto. Sin embargo, cuando se considera la estadística espeluznante de Planned Parenthood de que el 40% de todas las mujeres en los EE. UU habrán abortado a los 40 años (madres, hijas, tías, abuelas, nietas, primas, esposas) se deduce que, de algún modo, todos los ciudadanos estadounidenses han sido tocados por el dolor del aborto directa o indirectamente. Por lo tanto, cada uno de nosotros tiene la obligación de pararlo. Estoy encantada de ser parte de la generación que cambiará el rumbo cultural para que las siguientes generaciones se salven de este sufrimiento injusto.

La historia de Jenni Maas: Concebida en violación, publicada con el permiso de Human Life International.