Wednesday, May 4, 2016

Mi Esposa y Yo Vimos Este Bebé Como Algo Hermoso Que Salió de Algo Horrible, por Jeff (esposo de Jennifer Christie)

Realmente no me gusta acordarme.  Sólo decir las palabras es difícil: Mi esposa fue violada.

Siento dolor y rabia - ira realmente, como nunca antes había sentido hacia nadie, con ganas de encontrar a ese hombre…  Por encima de todo, sentía frustración.  Jennifer acababa de pasar algo tan horrible y aterrador y no podía mejorarla.  No podía solucionárselo.

Tenía tantos remordimientos en mi mente  ¿Cómo habrían sido diferentes las cosas SI?  Si hubiera ido en auto al hotel donde ella se estaba alojando esa semana para darle una sorpresa (casi lo hice). Si le hubiese pedido que no aceptara ese trabajo fuera de la ciudad.  Si esto, si aquello…

Recién en septiembre habíamos encontrado un terapeuta para ayudar a Jennifer a enfrentar algunos de los primeros síntomas del estrés postraumático - pesadillas y ataques de pánico, cuando nos enteramos de que estaba embarazada.  Desde algún lugar cerca de Aruba, donde ella estaba trabajando en un crucero me llama: "Estoy embarazada".

La gente siempre se sorprende por mi reacción, y nunca me entienden. No pensé "¿qué hacemos ahora?" yo ya sabía que era lo correcto. Ella sólo me dio la noticia.  Yo pensé: "ok, en esto estamos ahora".

Un bebé es el comienzo de algo - no es un "problema" que hay que arreglar.  Las palabras "estoy embarazada" nunca deberían continuar con "¿Qué hacemos al respecto?".  El tema es que, nunca fue "el violador la embarazó" o "porque fue atacada, ahora ella está embarazada", fue:  Mi esposa está embarazada.  Vamos a tener un niño.  Un nuevo bebé.  Es un lienzo en blanco.

Este niño en camino no tomó ninguna decisión acerca de su concepción. ¿Cómo puede alguien culparlo a él?

Sabíamos que el embarazo sería difícil físicamente para Jen - no teníamos idea de hasta qué punto sería difícil - pero emocionalmente, ambos vimos este bebé como algo hermoso que salió de algo horrible. Puede sonarle extraño a los demás, pero realmente lo pensamos y lo seguimos viendo a nuestro hijo como una bendición.

Nunca he considerado que mi hijo sea "de otro hombre".  Mientras tratábamos de superar la cosa más horrible que mi esposa había pasado jamás en su vida, también íbamos a tener un bebé.  Estas cosas nunca parecían estar conectadas.  Yo no miro a cualquiera de mis otros hijos y pienso "Oh, ese – él es de nuestro viaje a Nueva York… Y por allá?  Ella es de la noche del 97, cuando se cortó la luz".

Jennifer y yo estamos sumamente conectados, espiritual y emocionalmente. Ella ha sido mi compañera del alma desde que la conocí a los quince años.  En nuestras mentes, de verdad no había una discusión pendiente.  Mi amor tendría un bebé. Por lo tanto, ambos tendríamos un bebé. Eso es todo.

Ya han pasado dos años desde que fue violada, y todavía tengo momentos de rabia.  Ya no pasa tan seguido.  Todavía puedo ver los efectos del ataque en mi esposa.  Sabemos que la violación tiene efectos de por vida que probablemente no desaparecerán jamás y estamos haciéndole frente a esos problemas.

Sin embargo, separado y aparte de eso, tenemos este bebecito de 18 meses.  Creo que se puede decir
con seguridad que es mi favorito.  Es nuestra broma familiar, porque lo he dicho de todos nuestros niños a esta edad.  Los bebés están tan llenos de alegría y esa felicidad es contagiosa!  Este niñito está tan lleno de abrazos y risas, que sólo hace que el mundo sea más brillante.  El mundo entero es nuevo, lleno de descubrimientos, y ver eso a través de sus ojos es un regalo inesperado.

Cuando lo miro, veo simple felicidad y curiosidad.  Sus grandes ojos azules brillan igual que los de su Mamá.  El chico es precioso, con una sonrisa contagiosa.  Se me ha dado este pequeño niño para que yo sea su papá, él cuenta conmigo para cuidarlo y guiarlo y estar ahí para él cada vez que lo necesite.

¿Quién será él cuando crezca?  Eso dependerá de él.  Pero cada uno de mis hijos sabe cómo tratar a una mujer.  Cada uno de mis hijos le abre la puerta a su mamá, tira la silla cuando ella se para, la atiende primero y le habla con respeto.  Es mi trabajo - mi honor - enseñarle a mi hijo menor cómo ser un hombre.  Y tomo muy en serio esta responsabilidad dada por Dios.

Aprendí sobre el honor y el respeto al crecer en una familia donde sabíamos que nuestros padres nos amaban, pero también sabíamos sin que ellos lo dijeran, que se amaban.  Nunca los vimos pelear o estar en desacuerdo o discutir frente a nosotros.  Personificaban el versículo "los dos serán una sola carne".  Aprendí de mi padre cómo tratar a las mujeres. ¿Me sentó y lo explicó? No. Él lo vivió.

Esta es la forma en que enseño a mis hijos. Ellos ven cómo trato a su madre.  Ellos ven cómo trato a su hermana.  Ellos ven cómo cada mujer con la que hablo se le da el respeto y la honestidad que se les debe.  Mis hijos abren puertas. Les hablan humilde y respetuosamente a los adultos. Tratan a sus amigas con dignidad.

¿Pelean entre ellos? ¿Con su hermana? A menudo, y en muy ruidosamente.  Pero el tono es diferente con su hermana.  No se trata de igualdad. Se trata de entender que hay una diferencia, y que será reconocida.

Mi hija una vez le contó a su madre que ella piensa que arruiné sus expectativas de los hombres - que espera demasiado de ellos, en función de cómo somos su madre y yo.  En primer lugar, que bueno. Ella debe mantener sus estándares altos. La persona correcta está ahí fuera, y no va a ser alguien que tenga que componer. En segundo lugar, tengo que decir que yo no le dije qué es lo que debe buscar. Ella sabe lo que tenemos, y sabe que es lo correcto.

Mi papá y yo éramos infantes en la marina.  La Infantería de Marina enseña acerca del honor, valor y
compromiso.  Se habla de defender a los que no pueden defenderse.  Nos enseñan esta prioridad: Dios, familia, la Marina, y yo he tratado de vivir según ese código.

Mi esposa y yo estamos a punto de celebrar 21 años de matrimonio. Dije "para bien o para mal" y lo dije en serio.  Los votos que tomamos no cambian cuando la vida se pone difícil.

Cuando miro a los ojos de mi bebé veo inocencia y confianza. Y mucho amor. Él ES mi hijo. Me conoce como Papi. Él me dice Papi.  Es la mejor sensación del mundo, y yo no lo cambiaría por nada!

Una última cosa - algunos de nuestros amigos abrieron una cuenta gofundme para ayudarnos con los ingresos que nos faltan, mientras Jennifer sufre graves convulsiones y yo falto al trabajo para cuidar de ella.  Las convulsiones son la epilepsia postraumática causada directamente por los golpes que recibió durante el ataque en enero de 2014.  Queremos aprovechar esta oportunidad para agradecer a todas las personas que donaron, así como todas las personas que no podían donar, pero que nos dejaron un mensaje hermoso y alentador.  Leemos cada palabra que escriben, y oramos por ustedes y su familia de la manera que ha orado por la mía.

Si desea escribirnos, estaremos encantados de saber de usted, el link gofundme es el mejor medio para poder proteger a nuestra familia también, por razones obvias:  https://www.gofundme.com/tbw9nbdg

Dios es bueno. Siempre.

http://salvarel1.blogspot.com.es/2015/04/jennifer-christie-asi-actuamos-mi.html

http://salvarel1.blogspot.com.es/2016/04/brutalmente-violada-en-un-viaje-de.html

BIO: Jeff es el esposo de Jennifer Christie – ambos son bloggers pro-vida en Salvar El 1.  Él es también el padre de 5 hijos, cuidador de su esposa, ex infante de marina, y trabaja como profesional de la industria automotriz.

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